Un fin de semana en Belfast

Esto se supone que debería haber sido un diario, pero bueno, ya sabéis lo que pasa, soy un perry y no me pongo a escribir hasta que no me sale de los huevos de Pascua, que es mañana. Se me van a perder detalles porque tenía que haber escrito esto hace una semana, pero veamos como sale.

 

El viernes de la semana pasada, 22 de marzo, supuestamente, en mi caso, íbamos a salir a unos pubs del centro. El Voodoo, un bar rockero en el que ponen una hamburguesa con sus patatillas, ensalada y cerveza incluida (y cebolla a tope que no le gusta a varias personas y me la dan) por 5 pounds. Y luego yo quería ir a un pub cercano en el que ponen música irlandesa los viernes, pero he ido posteriormente y ha resultado ser un muermazo. Yo quiero música irlandesa de esta de bailar dando vueltas agarrado a los brazos de alguien. El caso es que esa mañana se puso a nevar. Algunos no fueron al trabajo incluso, aunque el nevazo en sí no era molesto porque hubiera cuajado muchos centímetros. Más bien era el viento acompañado de copos que apedreaban tu cara con violencia y los charcos gigantes que calaban en tus zapatos. Así se presentaba el fin de semana y el primer día de la primavera.

Así pues, había que pensar un plan alternativo en casa. Creo recordar que fue Maria José quien propuso que nos juntáramos todos los del bloque en un piso y así fue. Yo propuse un plan que tuvo bastante éxito: esos juegos sociales tan del estilo del Edu. Uno de ellos consiste en que el de al lado te escribe en un post-it (para los que son de mi pueblo, un posit) el nombre de algún personaje, ya sea cercano o famoso, sin que tú sepas cual es, y así intentas adivinarlo mediante preguntas de sí o no. "¿Soy un hombre? ¿Soy cantante?" y así pasando turnos entre todos hasta adivinarlo. Yo hacía que en cuanto la respuesta sea no o sean 3 sí se pase al siguiente (éramos un cojón de gente). El otro es una variante del psicólogo que no voy a detallar por si un día jugamos, pero Rocío se montó una historia bizarra del copón con dragones, perdón, con bichos saliendo de libros que violaban a princesas. Todo esto acompañado de encervezamiento masivo. Tenemos que hacer más encuentros multitudinarios de éstos.

El sábado por la noche ya sí fuimos al Voodoo y luego las compañeras del 7 sugirieron ir al Ollie's, una discoteca cercana al Albert Clock (vamos, lo mismo que si digo una discoteca de la zona 9. Para los no bastetanos, esto es la zona de pubs de Baza). Hacia allí que nos fuimos, no sin penar por el frío Belfaster de primavera nevada. De primeras yo no estaba muy convencido, pues la entrada eran 10 pounds sin consumición. Pero Hermi insistió en ir por su cumpleaños, que era al día siguiente, y al final hubo que acceder. Lo primero que hice al entrar fue hacer un escaneo provisional para ver que tal estaba el sitio. Tenía varias estancias, con su pista de baile, su zona de tranquis y sus barras. De primeras había muy poca gente, y llegamos sobre las 10, que se supone que es una hora casi que tardía para empezar la fiesta aquí. Le estuvimos echando un vistazo a la carta de cocktails, pero eran caros con narices, así que opté por la nunca traicionera cerveza. Aunque me costó 4,20 pounds la pinta de Carlsberg. Provisto de la bebida de rigor, activé la visión de Predator.

Había bastantes grupos de mujeres, pero en general parecían demasiado mayores para mi. El grupo más apto estaba muy cerca de nuestro campamento base en la discoteca. De espaldas de veía una muchacha con un vestido blanco con un gran escote trasero (¿se dice así?) que dejaba ver un tatuaje en la espalda, una rubia a secas (en este momento me parecía sólo eso) y otra morena en el lado más opuesto a nosotros. Me decía el compañero: si me dices que pone en el tatuaje te invito a una copa. Luego las compañeras me azuzaban para que atacara. En estas situaciones necesito primero pensar un starter, un inicio a la conversación. Lo demás sale solo. Así que me levanté y les pregunté que si eran de Belfast. A la que sí, entonces les dije que yo era español y enseguida la rubia tomó la delantera "Eh, yo hablo español". Así que no hace falta decir en quien me centré. Me pillaba en una posición que no se veía muy bien pues detrás de ella había un foco, así que su cara permanecía en penumbra, aunque pude intuir que fea no era, desde luego. El tema de conversación, puedo recordar que fue desde hasta trivialidades como el tiempo en Belfast hasta el comportamiento de la gente en Belfast, que como estaba la fiesta, que cuando llega la gente allí a la discoteca, el idioma... Me dijo que hablaba bastante bien el inglés, pero es que en estas situaciones el cerebro recibe una inyección de hormonas que hacen que mejoren tus habilidades lingüisticas (me lo acabo de inventar). El compañero se acercó a cazoletear un poco y se puso a hablar con la del tatuaje. Queriendo ser educado, me dirigí entonces a la 3ª. Se llamaba Robin, y de primeras yo entendía Bobin, hasta que ya le pregunté "¿Robin, como la de How I met your mother?" y efectivamente. De la rubia no me acuerdo el nombre, llamémosla simplemente "la rubia", como he hecho hasta ahora.  Me retiré provisionalmente con las compañeras para hacer balance y dejar tiempo de barbecho. Lo que comúnmente se llama como la técnica de hacerse el interesante. "Mirad nenas, hablo con vosotras por gusto, pero casi que prefiero estar con mis amigas". Me dice una "Vas a tope con la rubia, ¿no Reche?" o algo así, y yo dije "Sí, no está mal" -"¿Cómo que no está mal?". En este momento decidí mirar hacia ellas y entonces caí en la cuenta. ¡Vaya mujer, qué rubia escultural de pechos turgentes y sensual mirada! Un vestido que dejaba poco lugar a la imaginación. Unas curvas que pondrían en un apuro a Fernando Alonso. Una rubianganángana.

La presión de haber estado hablándole a semejante bicharraco dejó paso a un impulso irrefrenable de emprender un contraataque directo. Se ve que esa noche la rubia cumplía 24 años. La chavala era súper simpática, y estaba un poco loquilla "You're crazy in a nice way" le dije y se descojonó. ¡Vamos ahí, campeón! Fui a por la artillería pesada "¿Dónde están vuestros novios en un día tan especial como este?" Y efectivamente, ese día habían preferido salir solas entre amigas. La única soltera era la del tatuaje, que se había fijado en mi compañero. Pero él es un hombre de principios y ante las provocaciones de la muchacha se retiró con las compañeras. Alargué un poco la conversación para no quedar como un hombre ansiado que venía sólo a ligar (y os lo aseguro, aunque ese es uno de los principales objetivos, comparte importancia con la necesidad de aprender inglés) y me retiré con "See ya at the dancefloor, girls!" (Nos vemos en la pista de baile, chicas). Fui a contarle la jugada a las compañeras y luego empezó a sonar Billie Jean. Me levanté como un resorte. Ya no sé si la habían pedido por mi (en el Voodoo también pusieron Michael Jackson) pero eso dirigió el resto de la noche a su última etapa. Me marqué ahí el moonwalk, a tope. Luego fueron siguiéndole canciones más discotequeras, entre ellas una de mis favoritas, Party Rock de LMFAO. Muchos remixes de canciones pop británicas. Para mi gusto, un hilo musical de 10, mucho mejor que los corrales y su infinita sesión de música latina (los corrales son las discotecas de verano de Baza).

Nos pasamos el resto de la noche dándolo todo ahí. Desistí en continuar la caza. Unos ligan por ser unos guaperas, otros porque bailan bien, pero yo tengo que centrar mis esfuerzos en el noble arte de la dialéctica. Con la música a toda hostia y teniendo que hablar en inglés, no era mi mejor escenario. La fiesta se cortó a las 2 ¡y mucho es! Así que fuimos en busca de un taxi. La calle de la discoteca estaba petada de taxis, pero todos estaban ya reservados. Como no teníamos el número, andamos un poco y al final tuvimos suerte. Era uno de 8 plazas, y esperé caballerosamente a que se montaran todas las compañeras en la parte de atrás, y también se me coló Jose, así que me tocó pringar en la parte de delante con el taxista. Me pasó también que fui a montarme por la parte del conductor. Mira que pasarme a mi, con lo que me quería reír yo al ver a otro caer... Ya sabéis, aquí conducen por la izquierda. Son muy rojos ellos, como el vestido de Rocío. Encima me tocó pagar un pound extra porque la gente no tenía suelto. "Te debemos cada una 15 peniques" me dijo Maria José. Eso es una mierda que no se va a pagar en la vida, pero bueno. Y al día siguiente celebrábamos el cumpleaños de Hermi.

El plan era juntarnos en el piso 7, llevando cada piso su plato. Nosotros, o más bien yo, hice tortilla de patatas. Vaaale, Jose me ayudó a picar la cebolla y batir los huevos. Mi 2ª tortilla de patatas. Está feo que lo diga, pero me salió bastante buena. Algo se me habrá pegado de mi madre, que ha ganado concursos en el barrio. Jesús y Laura hicieron otra, pero sin cebolla. Ni que decir tiene que la mía era mejor. Es que lo de no echarle cebolla a la tortilla de papas es como los macarrones sin quesoAntonio hizo huevos rellenos pero se le helaron en el frigo (ya le hemos bajado fuerza) y la gente no tuvo oportunidad de catarlos. No recuerdo exactamente que llevaban los demás, pero yo di buena cuenta de la ensalada de pasta y los nachos (nunca había probado esto, son doritos con queso derretido).

Tere hizo tarta de queso ¡muy rica! Le cantamos el cumpleaños feliz, hubo momentos de emoción a la entrega de la tarjetita con las dedicatorias y entrega de regalos, detalle de todos los compañeros de la beca para Hermi. Las compañeras del 7 se habían currado una decoración muy chachi, con sus globos, sus cartulinas con felicitaciones y tal. Para finiquitar la tarde, fuimos a echarnos unos billares, donde demostré mis excelentes habilidades en el mejor "deporte" de bar, en mi opinión. Nos lo montamos bien aquí en Belfast.

Becario

Acabo de empezar mi 4ª semana de becario en Kana Software. En las anteriores prácticas de empresa que he hecho estaba poco más que de pringaillo. En las de informática medio medio, montaba equipos y tuve la oportunidad de ayudar a instalar una antena rara que permitía que se conectaran a internet desde un sitio a otro a un kilómetro y pico. Las de administración sí que fueron un total desastre: me tiré la mayor parte del tiempo ordenando facturas y papeles de incluso hace 6 años ¡y hasta una vez tuve que ponerme a chupar sobres! Lo único interesante que hice fue una base de datos que no sé si llegaron a usar. Pero ante toda expectativa, estas prácticas me parecen bastante chachis.

La empresa es bastante grande, unos 50 trabajadores en esta sección de Belfast. Quizá ese sea uno de los motivos por los que son mejores prácticas. Está dentro de un gran edificio junto a otras empresas (el Concourse Building) en el barrio del Titanic. Tengo la suerte de tener una parada de autobús prácticamente al lado. El coñazo es que la entrada "oficial" queda un poco más lejos y echo por un jardín de piedras y tengo que brincar una pequeña valla, pero todo sea por andar menos. Nada más entrar al edificio todo tiene aspecto de modernidad. Una puerta giratoria automática, una recepción con minicafetería (un timo, habiendo arriba café y fruta gratis) y un telefonillo con pantalla desde el que puedes seleccionar con quien quieres hablar de arriba.  Para subir hay que pasar una tarjetilla por el ascensor, yo estoy en la planta 3.

Yo pensaba que con la tarjeta ésta te hacían el check-in para comprobar tu asistencia pero se ve que sólo vale para el ascensor. El ascensor con su voz: "Door close; third floor; door open." Que es lo más normal del mundo, pero recuerdo que yo soy de un pueblo en el que hasta unas escaleras mecánicas son un adelanto. Al entrar a las oficinas se ve un gran cartel con el logo de la empresa (a ver si para mañana le echo foto) y pisas un suelo enmoquetado. Esto para mí es el pijerío máximo. Ya no digo parqué, moqueta; cágate, tronco. Se oye taconear a cualquiera, cuesta ser silencioso. Aún no he intentado hacer el moonwalk en este tipo de superficies. Da cosica cuando vas con el café, como se cayera alguno dejaba una mancha bonica. Luego son todo pequeñas estancias como las que se ven en la primera foto, separadas por paneles, también forrados de moqueta.

El primer día bajó Mike, el manager, a buscarme, tras comunicar en recepción que yo era el nuevo chaval de prácticas. De primeras me temía estar de pringaillo haciendo fotocopias y llevando cafés, pero tenían por lo menos algo. Me pusieron a hacer un cursillo online de JavaScript, que estaba bien pero que podía hacer yo perfectamente en mi casa. Hasta el viernes no me dieron las configuraciones para empezar a trabajar en el proyecto en el que aún sigo. Lo contaré lo mejor que pueda para que lo entienda gente que no sabe informática. Se trata de una web ya hecha, que monitoriza todos los comentarios de las redes sociales sobre la empresa que sea (en este caso está preparado para Pringles), ve la actividad de la competencia y otros datos más que no sé para qué serán. En general hacer estadísticas para ayudar al márketing. Mi tarea consiste en editar el texto estático (dónde pone Hello pone Hello siempre) por texto dinámico, que está vinculado a otro archivo (Resource file, ya no sé como será en español) que puedes editar sin que afecte al archivo original. Así, esto permite tener la web en varios idiomas de forma cómoda. Lo que se llama un proyecto de Localización. Yo estoy muy contento porque estoy haciendo un trabajo productivo que será vendido por la empresa. Aunque trabaje de gratis, esto me motiva bastante. Eso sí, a los días he comprobado que es una tarea muy repetitiva. Tengo que revisar cientos y cientos de líneas de código para saber dónde tengo que editar. Ya tengo mi proceso de producción pulido para ir lo más rápido posible, con un portapapeles múltiple (eso es, para tener varias cosas para cortar y pegar) para evitar reescribir el mismo código, que puede tener 3 variaciones y me sé ya más que de memoria. Esto al final me acaba reventando. Me pasa como cuando jugaba al Guitar Hero, que veía venir hacia mí bolas de colores cuando cerraba los ojos. Pues ahora por las noches veo Matrix, y me emparanoio que te cagas. Así que por eso apenas escribo, porque lo último que quiero hacer al llegar a casa es ver más ordenador. Cuando termine este proyecto voy a hacer algo más chachi, mi propio programa, ya os contaré.

La sensación que tengo del ambiente de trabajo es muy buena. Aquí cada uno sabe lo que tiene que hacer y va a su ritmo. El que me explicó cómo hacer el proyecto de localización tenía 7 u 8 pestañas abiertas del Facebook así que imaginaros la libertad que hay. Lo hacen de tal manera que te da a ti mismo cargo de conciencia si te pones a vaguear en el trabajo. Tenemos que aprender mucho de la gente del norte, nosotros los españoles. La gente va a comer cuando tiene hambre, lo mismo comen en el ordenador y se echan tazonacos de crispis; dan de mano cuando se les antoja o se ponen a cascar alegremente. Por el idioma, cuando hablan ellos apenas me entero. Poco a poco me voy enterando de más, pero que cuesta un cojón. Por lo menos cuando me expreso yo me entienden. Pero cuando me explican algo, casi siempre le pido que lo repitan. Pero como todo, con práctica se pule el idioma. Pero vamos, la mayor parte del tiempo estoy liao con el ordenador trabajando. Me llaman Rúben, acentuando en la u y pronunciando la erre como una ere. De primeras hasta uno me escribió mal el nombre, poniendo Reuben. Ya de que me llamen por mi apellido ni hablamos. Luego están todo el día diciendo sorry por cualquier cosa. Como pases a menos de medio metro de ellos ya se están disculpando por estar en medio. Muy polite (para los de la Logse, educados) estos irlandeses.

El primer día estaba ansiao hasta saber a qué hora comían. Los que están en mi zona, "mi equipo", comen a las 1, y el primer día esperé hasta que me avisaron porque me daba cosa irme yo antes. Pero al final como a las 12:30 porque estoy esmayao y lo hago más temprano porque si no se me hace la tarde muy larga. Cuando coincido con mi equipo hay uno que siempre me pregunta cómo voy y ya le cuento una miaja lo que voy haciendo en Belfast, pero enseguida se dedican a hablar entre ellos y cualquiera les pilla el hilo. Hasta ahora sólo he participado 2 veces en una conversación, y porque he sacado palabras sueltas y he presupuesto de qué estaban hablando. En la hora que estoy ahora hay gente joven como yo, pero todavía me siento muy acoplado. Estoy deseando participar en las conversaciones, pero es muy difícil. Poco a poco. Lo peor es cuando se descojonan de algo, y a mí se me queda cara de tonto.

La primera semana estuve a base de sandwichs porque estaba muy perro para hacer nada. Ahora lo que hago es hacer un poco más de cantidad de lo que vaya a cenar y lo meto en un táper. Un táper chachi, sólo que no es comida de madre. Me friego allí mismo los táper, mejor que hacerlo en casa y además así remoloneo tiempo de estar en el ordenador. Lo mejor es lo gratis: café y fruta. De primeras me daba vergüenza ratear impunemente, pero ahora todos los días me como una naranja y café sólo si está hecho de antes. Soy un manco y no tengo ni idea de como funciona la cafetera. Por eso digo, que para ser becario, me hacen el café y no lo hago yo como viene siendo tradición en estos puestos. Así estoy ahora mismo con azogue en el pie, que hoy me lo he cargado demasiado y estoy hasta mareao. Aunque curiosamente de las pocas noches que no he estado sonámbulo ha sido cuando he tomado demasiado café. Ya os contaré mis episodios onírico-activos.

 

Lo peor es la tarde. El reloj pasa lentísimo y uno está acostumbrado a parar más de una hora para comer yendo a casa y volver, además de hacerlo entre las 2 y las 3. Aquí a las 1 y pico como mucho es cuando te reenganchas, y así te da por mirar el reloj y ves que sólo son las 2 y media y te entra una depresión... La producción baja un montón a la hora de la siesta. Los días que no he tomado café he notado las ganas de siesta incitarme a la tentación de echar una cabezadilla. Primero salia a las 5, pero tras conocer a una gallega que está también de becaria con la misma beca en mi empresa, pero en el departamento financiero, que dice que sale a las 4:30, digo, yo no voy a ser menos. Por lo que he oído no hay muchas oportunidades de quedarse así que... Aunque nunca se sabe. Con los días libres también hay mucha libertad, valga la redundancia. El día después de San Patrick, y ahora con el Easter (la Pascua) hay fiesta, pero es optativo ir a la empresa. Vamos, esto es brutal, ¡y la gente va! Por supuesto, mi opción va a ser quedarme en casa, más aún cuando la gallega libra y también varios compañeros de la beca. Va a ir Perry. Y de todas maneras, que ahí van cuando les sale de la polla. No ha habido ni un viernes que haya venido el manager. Será que trabajan desde casa o yo que sé.

El otro día me pregunta el mánager que si me apunto a no se qué social meeting. Decía que invitaban a comida mejicana, así que, por supuesto, me apunté. Era una especie de sesión formativa para enseñar a usar Eclipse, un IDE de Java (digo esto así para que suene como que sé mucho. ¿A que molo?). Tenía un PowerPoint y de vez en cuando el tío iba usando el Eclipse y explicando cosas. Fue una buena práctica de listening. Era en la sala de reuniones, y ahí estaba todo el mundo comiendo durante la reunión. Yo me pedí un burrito [burito], que es muy parecido a un showarma (yo no había probado comida mexicana en mi vida, y manda huevos que la haya probado en Belfast). Mira que pedí poco picante, pero estuve ahí penando, escuchando en inglés con unos lagrimones como el puño cayéndome de los ojos y la garganta picándome como un demonio. Me daba vergüenza levantarme a por más agua y ahí aguanté el tipo como pude. Cuando me tocaba pimiento en el bocado (los langostinos de Tolosa, como dice mi madre) era ya insoportable. Unos ardores luego... brutal. Un montón de la gente de la empresa en la sala de juntas ahí metíos, y como yo a veces como lento, y estaba muy cerca de la pantalla que me veía todo el mundo, me daba cosa pegarle bocaos al burrito mientras estaba el colega hablando de sus cosas del Eclipse.

 

De compañeros tengo diferentes en mi zona. Un heavy que me recuerda un montón al Gipi. El tío domina un montón, hasta gente más mayor va a preguntarle cosas. Pero yo no he hablado nada con él. Luego está el negro, que es el más simpático. Me da miedo la forma lasciva en que me dice good morning. Luego en el váter se ha puesto un par de veces a mear a mi lado y la 2ª vez no pude evitar mirar de reojo, y digo, por lo menos él no era tan aventajado. Y estos dos también vienen cuando se les antoja, un día si y otro no.

Luego otro día el que me habla siempre a la hora de comer, estaba meando a mi lado y se tiró un follascazo brutal y no cambió el rostro. Cuando se fue me puse a descojonarme yo solo. Se ve que tienen diferente cultura de los peos, o que ese en concreto es un animal.

 

Los días que hay poca gente a mi alrededor me pongo los cascos para escuchar música. Me hace más llevadero revisar las infinitas líneas de código. Eso sí, cuando hay alguien hablando, alzo la oreja para ver si me entero de algo. Yo les he dicho a varios que es que lo que más quiero mejorar es la escucha, no se vayan a pensar que soy un cazoletero, que también.

 

Y vamos, que estoy muy contento con las prácticas pese que a veces se me hacen las horas largas. Normal pa un zagal que ha estado en paro hace poco.

Bukkake de reclamaciones

Perdón por el retraso. No es que haya estado ocupado 100%, que casi. Es que cuando llego de estar casi 8 horas revisando cientos de líneas de código en el ordenador lo último que quiero hacer al llegar a casa es ponerme a escribir en el blog. Pero aquí estamos.

Antes de nada, si no sabes lo que es un bukkake, mejor no lo busques en Google. En serio, no lo busques. Simplemente quédate con la idea de que consiste en una persona en el centro vapuleada por gente a su alrededor. Esta historia quizá no sea tan interesante como la de las fiestas Erasmus y no tenga fotos de lugares, así que mientras la gente busca bukkake en internet yo prosigo.

 

El lunes tuvimos una reunión "informal" con Nacho, nuestro tutor de España o más bien el encargado de ponerse en contacto con los tutores de Belfast (RSM Tenon) a cambio de quedarse unas cuantas perras. Pues bien, pese a que estamos en general a gusto con el piso, más comparando con otros de Alemania que se tiraron un tiempo sin agua caliente ni colchones, o algo de eso he oído, la queja fue generalizada. Supuestamente la Keelin, de RSM Tenon, también iba a venir, pero seguramente se rajaría al pensar que iba a tratar con 14 zanguangos cabreados. De camino al sitio le comenté a Antonio y Jesús que si tenían preparadas quejas para abordar al Nacho. No es lo mismo tenerlo en frente que te puede ver la cara de increpación a esos emails átonos y sin expresividad.  Las niñas se ve que sí que iban provistas. La reunión era en el Empire, un pub que me está empezando a rallar porque siempre acabamos ahí. Y mal para mi economía, porque yo eso de estar en un bar y no tomarme algo, como que me supera. Adquirí mi pinta [paint] (esto aprendí a pronunciarlo enseguida) y casi me da tiempo a bebérmela antes de que llegara el colega. Encima llegando tarde, con la fresca que hacía el lunes para salir. No sé que dijo nada más llegar porque me pilló en el meódromo y al volver me tuve que conformar con un sitio en la punta más alejada de Nacho, y eso unido a la música no aportó mucho a la acústica. Empezó con un tema comodín, el tiempo. Sabía que estábamos afilando las espadas y no sabía como empezar. Luego destacó que era una reunión informal. Claro, si habláramos de dinero en plan formal y sin cerveza en mano, no nos hacíamos responsables de elevaciones de tono y cagadas altas (en dios). Aunque también manda huevos, podíamos haberlo hecho perfectamente en un apartamento, a Jesús le pilla cerca, y de todas maneras somos 13 contra uno. (Jesús vive aparte con su novia). Así están las cosas Jesús, pero bueno, mis deliberaciones no sirvieron de nada. Luego se fue a preguntar en general que cómo íbamos, para ir calentando, y me parece que fue Maria José la que tomó la delantera. Y empezó la batalla. Primero dijo que le habláramos del alojamiento, y el ataque a la yugular no se hizo esperar: Rocío desenfundó con su asunto ya poco más que personal: en el apartamento 4 es el único dónde no hay horno.

 

Esgrimió sus argumentos lo mejor que pudo pero Nacho se mostraba impasible. Decía, un horno no es imprescindible. Ana, del 5, contraargumentó rápidamente, apoyando al piso 4. En momentos como estos hay que dejar los individualismos a parte. Aunque sea un horno hay que ser una piña, estamos todos en lo mismo. Se decía que no iban a estar ellas en desventaja, todo el mundo con horno y ellas olvidadas de la mano de dios. Esto se la pareció repampinflar notablemente a Nacho. Tomó nota precipitadamente pero no parecía querer dar su brazo a torcer (ni disminuir su cuenta de comisiones). Aún así parece que el otro día les llegó un horno que, sorpresa, sigue sin funcionar. Pero por lo menos ya no tienen un bonito hueco debajo del poyo ("lástima", porque quería echar una foto para ponerla aquí). Luego fue el turno de las del apartamento 7 y su raja. Su raja del techo.

Tomó otra vez nota y yo decía para mis adentros, "sí, sí, tu toma nota que por lo menos te veamos interés. Que no me entere yo que eso va a la trituradora de papeles". Tras una raja en el techo y la imposibilidad de hacer pizzas, mis problemas del piso parecían ridículos. Queremos una sartén porque es un coñazo tener que estar fregando enseguida para que la use el siguiente. Y... el suelo es muy guarro, parece que absorbe la mierda ahí con avaricia y hay que fregar mucho. ¿Que tal un nuevo alicatado, así a lo loco? También era algo inconcluso quien iba a fregar la entrada, que había acumulado un mierderío tal que siempre que pasaba decía "voy a tener que bajar a fregar yo mismo", hecho que por supuesto no se iba a producir ni de coña, aunque el otro día al traerles el horno roto parece que le pegaron una pasada a la entrada. Y todas estas cosas dichas con un tono elevado inconscientemente. Se notaba ahí la tensión de poder desahogarse con alguien que cobra a cambio de tenernos contentos. Así, Nacho tomó el camino de la empatía y empezó a decir que él también había estado en una beca Leonardo y que había montado la empresa para ayudar a otros estudiantes y aquí yo ya dejé de tomarle en serio. "Yo también he sido becario", decía. Viendo que no aplacaba nuestros ánimos, sacó la artillería pesada: al final nos cubría también el transporte hasta el City Hall [citi jol]. No [jorl], si no [jol]. Porque los autobuses aquí en mi opinión están fatal estructurados. Todos, absolutamente todos, o casi todos, van al centro, al ayuntamiento (el City Hall). Y así, sí tienes que ir lejos, por huevos tienes que pillar 2 autobuses. A pesar de que en las bases de la beca pone claramente: "se cubrirá el transporte desde el alojamiento hasta la empresa, de haber disponible transporte en esa zona". Y hasta ahora sólo nos cubría del City Hall hasta la empresa. Y esto es una cosa que a mi me toca un poco lo que viene siendo los huevos. Atención, opinión sin censura aproximándose. Estamos unos cuantos básicamente a tomar por culo. Otros más que otros. Isa por ejemplo es el extremo, que tiene que pillar el tren, tardando una hora, para llegar al pueblo cercano donde tiene su empresa. Luego Jesús, Maria José y yo tenemos que ir al barrio del Titanic, pillando aproximadamente a una hora andando si dijéramos de ir. Luego Antonio y Herminia también tienen que darse un paseo bonico. Pues bien, en principio como he dicho sólo nos pagaban a los citados, el transporte del City Hall a la empresa. Luego se amplió ese bono a todos. Todos, aunque esa persona tenga sus prácticas a 15 minutos andando en dirección contraria al City Hall, han recibido ahora 36,5€ del mes, por 40 viajes. Todavía no estoy 100% informado, pero creo que están obligados a gastarse ese dinero en el abono, no lo pueden emplear en otra cosa. Entonces ¿para qué carajo les pagan abono de transporte a gente que no lo va a utilizar cuando yo todavía no he olido el dinero para mi abono completo que me cubra el viaje entero desde piso a empresa? No me malinterpretéis: a mí me da igual que les den ese dinero, mientras a mí me cubra lo estipulado en los papeles que he firmado de la beca. Aunque también he de admitir que aún no me he molestado en enviar un email de protesta a RSM Tenon, que tengo que escribir en breves, sobre el asunto. Al contrario de Mar, que sí ha luchado para poder llegar a su empresa, situada en el centro, a media hora de aquí, teniendo en cuenta además que tiene asma. Y ella quizá tenga el problema más gordo de nosotros. Se tiene que poner una vacuna mensual por el tema de su asma o alergia, no lo tengo claro, y avisó con un montón de tiempo a RSM Tenon. Pues al llegar el día, los de la agencia le dicen que se busque la vida básicamente, cuando uno de los trabajos de esta peña es asegurarnos la asistencia médica. La mujer tenía una increpación seria y al final quien le ha puesto la vacuna (disponía del líquido que le tienen que inyectar y todo, sólo requería el pinchazo de un enfermero) es un contacto que ha logrado gracias a un conocido de su trabajo. Así que ella le pondrá un punto en la valoración del tutor de destino, como poco. Casi finalizando la reunión el colega nos sobornó con unas bebidas, ¡unas birras! Y es un detalle, porque, aunque ese dinero seguramente salga de nuestra beca, ya es dinero que ha dejado de ganar él. El Antonio, con un par de huevos, se pidió una Guinness. ¡Yo tenía que haber hecho lo mismo! Luego ya no sé que más se habló, además de que aparte de no oír apenas, viendo que los principales problemas ya se habían pseudo-aclarado, mi atención se dispersó, también debido a que llevaba 2 pintas encima.

 

Esta entrada habrá sido un coñazo para la gente tenía que escribirlo.

Coto de caza

Este es un tema que os interesa, funciona, tiene audiencia. Corre la voz y díselo a todo el mundo.

Hace un par de semanas pude comprobar in situ lo que es una auténtica fiesta erasmus. Lo que hay en España son fiestas en discotecas, entrando previo pago y con un segurata evaluando la cara que tienes para ver si tienes el acceso permitido. No tiene nada que ver con lo que se cuece en las fiestas erasmus de aquí. La idea es muy similar a lo visto en las fiestas de las películas de American Pie. Algún alma altruista ofrece su casa para que amigos y no tan amigos vayan a emborracharse y pillar cacho.

Me enteré de la existencia de las fiestas Erasmus porque en el primer piso de mi bloque había una montada y conocí a una francesa que era el tajo (para los de la Logse, el ligue) de uno de los vecinos. Ahora básicamente es mi informer para este tipo de eventos. Para acoplarme a esa fiesta fui tan sutil como hacer como que tiraba la basura y luego hacerme el tonto en la puerta de la casa. Pero a la primera fiesta real a la que fui eran 2 casas en la misma calle. Curiosamente eran el nº16 y el 17 de la misma calle, pero estaban a 3 minutos una de la otra. Llegué con uno que conoce a uno de la academia de inglés (esto va así, vas enlazando gente y al final te la apañas tú solo). Había que llevarse bebida, más que nada para no cantar, pero aquello era anarquía pura. Yo iba provisto de cerveza, cara porque aquí aún no he encontrado el sustitutivo de la Steinburg del Mercadona. Tocamos a la puerta del 17 y nos abrió un inquilino. Con todo el morro del mundo, mi acompañante dijo que veníamos a la fiesta. Esto es brutal: gente desconocida te toca a la puerta y tú lo dejas pasar. Y así fue. Pasé con cara de acoplado total. Dejé el abrigo en el cuarto del chaval, que mantenía cerrado con llave. Yo también lo haría, si hiciera ese tipo de fiestas. El tío decía que aún no había mucha gente, y efectivamente era así. Había un grupo de 4 ó 5 tías sentadas en el sofá del salón y 4 tíos random en la cocina, una proporción poco más que áurea. Yo tenía muy claro cual era el campo de actuación, así que recargué la escopeta y aceché a la manada de hembras solitarias. Todo esto tras un proceso de agazapamiento y análisis preliminar de la situación. Hay que tenerlo muy claro, pues si no irás a cazar gamusinos en lugar de gacelas. "Ey, hi, where are you from?", abordé de forma decidida pero no precipitada. Tras esgrimir mi movimiento de advertencia, las muchachas me informaron que eran españolas y una de ellas francesa. Mi atención fue captada enseguida por la presa más exótica. Hay que ver, uno que quiere practicar el idioma y tiene que haber españoles por todos sitios, somos una plaga. No sé por qué, me cuesta menos entrarle a las tías en inglés que en español. Mi intención no es otra que mejorar mi nivel de speaking y listening, aunque no sé hasta que punto creeríais la veracidad de mi testimonio. Primero conté lo básico, que estaba aquí por una beca Leonardo y bla, bla, bla. Luego fuimos alargando la conversación con comparaciones entre la cultura y vida de Francia, España e Irlanda del norte. En estas va llegando más peña a la casa. Mucha salchicha. Me senté en el brazo del sofá dónde estaba sentada para lograr un acercamiento más prudencial y apto para la conversación. Yo ya había marcado territorio y ante eso, un par de hienas hambrientas acechaban a una prudente distancia mientras yo trabajaba el speaking con la francesa. Aquí sólo los más aptos triunfan y los débiles perecen. No hay que bajar la guardia. Me empezó a resultar una situación incómoda, pues estaba yo ahí hablando en una lengua extranjera mientras la francesa y los 2 tíos, que eran españoles, me escuchaban. Intenté marcarme un par de frases en francés para elevar el nivel pero fue un total fracaso. Volví a mi más confortable pero no perfecto inglés pero la francesa (Alexandra, atino a recordar) dijo que tenía que ir a llamar fuera (había mucho jaleo dentro o mi argumentación no había hecho mella en ella). Entonces ocurrió un cambio de acontecimientos inesperado. Dijo que ahora después volvía, pero al levantarse, comprobé que me sacaba cabeza y media. ¡Era una francesa gigante! Otros machos alfa más avezados no se habrían achantado ante la situación, pero yo quedé perplejo y sólo pude articular con voz claramente sorprendida: "You are very tall!". Me quedé con cara de tonto e intenté pasar el tiempo con otra gente. Bajé el nivel y me puse a hablar con un par de tíos heavys (uno de los cuales, para colmo, era un retaco. Y te lo dice alguien pequeño). No iba a ligar con esos, pero hablando en serio, dónde mejor puedes practicar hablar inglés es en estos sitios. Luego la gente parecía que se iba yendo a la otra fiesta, en el 16.

Emigré a ese territorio supuestamente más fértil y empecé a notar frío. Cagada, el abrigo estaba en el cuarto del tío de la primera fiesta, pero estaba ya en la 2ª fiesta. Intenté en vano hacerle razonar, pero yo tampoco le daría la llave de mi cuarto a un desconocido. Pero estaba en otra fiesta. También estaba plagada de españoles, pero esta casa estaba más destartalada, tenía menos muebles y estaba mucho más petada de gente. No tanto como la foto de arriba, más que nada porque las habitaciones eran más pequeñas. Pero aún así estaba a reventar. Preocupado como estaba por mi abrigo, no pude concentrarme mucho y terminé hablando con un par de tíos, que supuestamente uno se sentía irlandés y el otro inglés. El tema inicial era el fútbol, decían que España ganaba jugando de forma cansina. A mi me la pelaba, la verdad, pero para entablar conversación les monté un símil: por muy cansino que seas, si al final acabas ligándote a una tía, bien vale el esfuerzo. El fin justifica los medios. Al parecer les entusiasmó la comparación y empezamos a hablar. Me arriesgué a preguntarles sobre el conflicto Irlanda/Reino Unido, y descubrí, con toda la gente en general que había hablado, que este tema no importaba demasiado a los jóvenes. Me volví a encontrar con el de la otra fiesta, que al parecer retornaba a su choza. Iban con él las 4 españolas del principio, y les pregunté por la francesa. Empezaron con la coña evidente de que me había gustado y admití que sí, pero que también estaba interesado en conocer gente para hablar, francés también si fuera posible y entonces una leoparda se abalanzó sobre mí. No estaba mal la muchacha, aunque la noche puede confundirte. Insistió en que habláramos sólo en francés. Se acercaba demasiado, repitiendo lo que yo había dicho mal, exagerando la pronunciación. Pues perfecto ¿no? Con otro flanco a tiro, intenté aprovechar la situación lo mejor que pude. Hubo un punto en que al parecer la cagué, pues seguí insistiendo en el tema de conocer gente para practicar el idioma, y fue perdiendo el interés en mi. Se ve que en estos sitios tienes que ir a saco. Con la noche aún con muchos alicientes, pero con la perspectiva de tener que madrugar al día siguiente (íbamos al Giant's Causeway, como ya visteis) y recuperado el abrigo, fui replegándome y comencé a hacer una valoración de la noche, viendo las múltiples posibilidades que podían ofrecer este tipo de eventos.

Las normas básicas de las fiestas Erasmus son beber y conocer gente. Si le echas cara, puedes conseguir bebida gratis, aunque no es recomendable dar mucho el cante si es la primera vez que vas. Es una buena forma de rematar la noche, pues aquí los pubs cierran como mucho a las 1 y estas fiestas se pueden alargar hasta la madrugada. También se puede plantear como plan único de la noche. Los servicios dan asco. En uno de los que estuve, había toallas ennegrecidas por el suelo, botellas vacías en la ducha y el suelo lleno de churretes. Yo me imagino tener que ducharme ahí, y mínimo 20 tipos de hongos pillas. Hay que echarle morro en general. Aunque he podido comprobar que hay gente que no falla a ni una (sólo he estado 2 veces, de todas maneras), en general la sensación que da es que siempre hay gente nueva. A otro viernes de la primera vez, fui con otro de la academia, que nunca había estado en estas fiestas. Pese a que yo sólo había estado una vez, ya me sentía como un experto y le fui contando lo que se iba a encontrar. Mi informer-francesa me dijo que había otra vez fiesta en la calle de la última vez, pero yo me equivoqué y fui otra vez al número 17 cuando en realidad la fiesta era en el 16. Toqué al timbre y me abrió una tía irlandesa. Le dije que veníamos a la fiesta, y se me queda mirando estupefacta "¿Qué fiesta?". Mi compañero me mira como diciendo, la has cagao tronco, y le dejé un recado a la tía en plan recuerdos a Juan, que era el inquilino de la casa que cerraba su cuarto con llave. Fuimos hasta la otra y efectivamente había fiesta. Toqué y nos recibieron 2 tías, hablamos en inglés y cuando dijimos que éramos españoles enseguida "contre, pues hablemos en español". Dijeron que era el cumpleaños de no se quién, y yo le dije que veníamos de parte de Elodie (mi informer), que vendría más tarde. Y así nos acoplamos flagrantemente a la fiesta. Era otra vez el 17, pero esta vez había más maromos. Nos arrejuntamos como pudimos con un grupo de españoles y al final pude conocer al que vivía en esa casa, que al parecer estaba muy orgulloso de hacer estas fiestas. Decía que nos animáramos, que nos presentaba gente, y así nos presentó a 2 francesas. Está empezando a ser mi nacionalidad favorita. Mi compañero tenía novia así que se retiró prontamente (aún quedan hombres fieles e íntegros como él) pero yo seguí el tema. Estuvimos ahí chapurreando inglés hasta que se fue a fumar al patio y volví a quedarme choff. La competencia es fuerte en estos sitios y al rato ya tenía otro moscón rondándola. Esta vez tenía que ir al día siguiente a Dublín, así que fui finiquitando pronto también. Entonces empezamos a oír rumores de lo que parecía ser la tierra prometida, el súmmum de las fiestas Erasmus: College Gardens. Supuestamente es una residencia de estudiantes donde se montan unos fiestones de cuidado.

Alimentada nuestra curiosidad por las historias, pusimos nuestro objetivo en el lugar. Pero mi compañero quería ver a no se quién que se iba ese día de Belfast y al final me quedé con todas las ganas de ir al sitio. Este fin de semana tampoco he tenido la oportunidad porque el viernes estábamos todos caducados y ayer al final estuvimos en el Laverys, el pub más famoso de Belfast, y no conseguí adeptos a la idea de la giga fiesta erasmus. Mi colega sí que fue ayer y dice que es una burrería. Me ha llegado información de que era una fiesta de disfraces "cliché". Supuestamente tenías que vestir según los clichés de tu nacionalidad. Se ve que a mitad de la noche fue la policía y algunos pensaban que eran disfraces. Pero luego al dispersar a la gente (algunos se aventuran a decir que unas 200 personas, pero esto pasa como cuando los sindicalistas cuentan a los manifestantes), se fueron a otra fiesta. Aquí la gente enlaza, a cuantas más fiestas vayas más te enteras de dónde está la movida. Y así, el fin de semana que viene espero relataros mis peripecias por ese lugar de leyenda del fiesteo y el perreo.

La escuela de idiomas

Esta semana he empezado las prácticas y entre que llego fundío a las 6, si no hago mandaos me tengo que poner a hacer aperos domésticos (lavadora, fregar, hacer cena) y demás, no me he podido poner con el blog. Así que vamos a ir despachando cosas. Ahora, la academia de inglés.

Esto de arriba es la fachada de la escuela de idiomas. Se llama International House Belfast. Vista así parece muy idílica, con su árbol frondoso, sus estudiantes alegres en la puerta y todo muy colorido y luminoso. Os pondría una foto de como está ahora, pero se me olvidó y ahora mismo estoy en pijama como para ir a echarla. Pero vamos, cambiad a la gente de la puerta por estudiantes fumando con cara de recién levantados, bajadle el brillo al monitor y pensad que el árbol está pelao y lo tenéis. Pero en realidad por dentro está muy chula. Son dos casa de estilo ¿isabelino? No me acuerdo, pero están unificadas y queda bastante grande. Son 3 plantas y la baja, con suelos de moqueta con la estructura de madera. Mi clase estaba en la punta arriba y al subir se oía un jaleazo con los taconeos. Las paredes iban alternando colores muy vivos. Abajo están las oficinas de administración y un aula de informática a disposición de todo el mundo. El resto, clases, los toilets y una cocina en la 3ª planta, con café más que nada (muy feo y a 70 peniques creo). Pero empecemos por el principio de los tiempos.

 

La beca incluye 2 semanas en una escuela de idiomas. Al principio nos iban a mandar a una que estaba a un cuarto de hora, al otro lado del río, pero al final nos mandaron a esta, que por lo visto es muy cara (180 pounds la semana) pero está en nuestra misma calle, a 2 minutos. Un triunfadón porque nos pudimos permitir el lujo de levantarnos con la hora justa, para entrar a las 9. Yo casi nunca llegaba a la hora, y en general del bloque llegábamos muy justos. Yo pensaba "vaya manera de demostrar la marca España", pero el profesor no llegaba hasta las 9:05, otros compañeros más tarde, y encima los primeros minutos se enrollaban preguntando dudas o lo que fuera y hasta las 9:15 por lo menos no empezaba la clase. Pero bueno, el primer día llegamos todos los de la beca y nos pusieron a hacer un examen. Tenía preguntillas de gramática y a mitad nos iban llamando de 2 en 2 para hacer un speaking. A mi me tocó con Jesús, el que está en un piso por su parte con su novia, pero vamos, que sólo era hablar un poco de tu vida, de qué vas a hacer en Belfast y tal. Luego había también un writing. Lo terminamos, nos dieron 20 minutos de descanso, que tampoco aprovechamos mucho y al volver ya tenían nuestro nivel. Así nos fueron separando por clases según el nivel. A mí me salía el B1 que es el que tengo, pero luego por ejemplo había compañeras que no estaban satisfechas pues tenían B2 y la habían bajado un nivel. En la mia tocaron Hermi (compañera de Málaga que vive en el apartamento de enfrente), Mar (de Sevilla, proveniente de Salamanca) e Isa (de Albox, ellas 2 últimas del apartamento de abajo). Llegamos en mitad de una clase y nos incorporamos. Había más compañeros.

Hermi no sale en la foto porque en ese momento estaba haciendo su entrevista para las prácticas. Empezamos por arriba a la izquierda, Ahmed. No recuerdo el país del que era, me suena de que dijo que era de Babilonia (¿eso todavía existe?). Era físico, y presupongo que proveniente de una familia con cuartos. Nunca había tenido un acercamiento real con alguien de su cultura, pero el chaval se veía normal. Siempre estaba haciendo preguntas y tenía una forma de pronunciar el inglés que me hacía gracia. Una anécdota que me pasó con él es que haciendo unos ejercicios de gramática en pareja, yo proponía una solución y él siempre, "no, no es así", y que no había huevos, no se podía negociar con él. Al final tenía yo razón e intenté no poner cara de "te lo dije". También decía que si en una canción no cantan, no es una canción. Cosas de su cultura. El siguiente es Borja, from Basque Country. Un vasco de toda la vida. Los profesores pronunciaban su nombre como Bora, y yo ya le he puesto el sobrenombre de Borat. Nos hemos puesto en contacto después, hemos salido por ahí una vez y a ver si lo aviso para hoy. Él sigue en la academia. La siguente es Mar, luego Isa (pronunciaban su nombre con la ele muy exagerada, [Isabellll]) y Lucía, que es de Salamanca también. Españoles por todos lados. Esta chavala se ve que es muy viajante, ha estado en muchos sitios. La del extremo derecho es Brigitte (nombre aproximado), de Suiza. No he tenido oportunidad de hablar mucho con ella pero tenía bastante nivel de inglés. Ahora por abajo a la izquierda, está Joseph (adaptado a los caracteres occidentales porque según dijo su nombre es de otra manera). Es libio, y en mi opinión era como muy "cariñoso", en el sentido de que se preocupaba por lo demás de forma extraña, por ejemplo "ten cuidao que a lo mejor se te quema el abrigo por tenerlo muy cerca del radiador", o "parece que tienes sueño", o "que no se te olvide que nos echemos una foto". A Mar incluso la invitó a Libia. Al muchacho se ve que le gustaban mucho los caballos a juzgar por un speaking que hizo. El colega es médico, así que hay nivel. A veces tenía azogue en una pierna (el nervio este que te da por mover el pie arriba y abajo) y se lo expliqué que en andaluz llamamos a eso azogue. Todo esto en inglés. Luego estaba David. Es informático como yo y participaba bastante en clase, pero para mi gusto hablaba muy bajo y era como opaco, era como si no reaccionara ante las situaciones excepto para reirse. No os lo sé describir mejor. Un cotilleo es que estaba intentando trabajarse a la Brigitte. Y el último es vuestro humilde servidor.

 

Las clases eran muy prácticas. Constantemente hablando y escuchando a los profesores. Teníamos 2: David [Deivid], que era muy tranquilón y amable, con el pelo blanco. Explicaba las dudas de hasta 3 maneras diferentes y la verdad es que dejaba las cosas muy claras. Me sorprendió mucho cuando lo vi fumando en la puerta, le daba un aire de dureza brutal. Con decirte que una compañera sospechaba que fuera gayer... Daba clases orientadas a la gramática, que para mi gusto era bastante fácil. Pronunciaba mucho las tes. En lugar de decir [ofen] decía [often], o [tueni] era [tuenti] (twenty). Con David hicimos un speaking interesante que era intentar hablar un buen rato (3 minutos) de algo que te apasionara. Yo lo hice de hacer amigos. Sí, muy cursi, pero no quería hablar de un hobby, me parecía poco interesante y típico. Deivid lo hizo de las bicis. Se ve que el tio se monta sus propias bicis y va por Belfast quitándole piezas a las bicis que están abandonadas. El otro era muy diferente, Steven. Cuando piensas en el típico inglés que le gusta el fútbol, estilo hooligan, ese es Steven. Tenía rarezas muy exageradas, como que a veces cogía folios y los tiraba con desprecio al suelo, o cogía el rotulador de la pizarra, le daba una patada giratoria y lo colaba en la papelera, o lo mismo se tumbaba en el suelo para dar la clase. Casi siempre antes de empezar la clase se ponía a hablar de fútbol. Tenia unas clases muy orientadas a la vida diaria. Al empezar la semana haciamos un planning entre todos sobre lo que queríamos hacer enfocado a las 4 disciplinas: writing, reading, listening y speaking. Algunas de mis proposiciones fueron, en writing, teniendo un email que era la respuesta a uno previo, escribir ese primer email. Fue un fail porque no pude hacerlo porque tenía la entrevista de la empresa. Y otra, escuchar un video primero sin subtítulos y luego con ellos, y responder a unas preguntas. Otras cosas que propusieron eran los fillers (frases de relleno que dices cuando te quedas sin ideas, por ejemplo "Give me a sec", "Let me think"...; connected speech, que es cuando pronunciando una frase completa se juntan las letras de una palabra con la de la siguiente y puede dar lugar a malinterpretaciones; o trabalenguas en inglés (tongue twisters).

De 9 a 11 teníamos con David, un descansillo de 20 minutos y luego hasta las 1 con Steven. En la foto de arriba se ve la habitación donde pasábamos el "recreo". Primero hablábamos sólo Isa, Mar y yo pero luego se nos iban uniendo más gente y al final hablábamos en inglés con la peña, dejando a un lado la comodidad de hablar en español entre nosotros. El lunes de la 2ª semana vino un italiano, pero se fue enseguida porque al parecer se le murió un familiar. Un apero que te cagas. El chaval parecia muy tímido y yo me tomé la molestia de abordar una conversación con él en el recreo pero no hablamos nada del otro mundo, que él era tambíén de beca Leonardo y poco más. Algunas tardes hacían visitas "guiadas" por Belfast. Digo "guiadas" porque sólo te llevaban a la puerta del sitio. Nosotros fuimos a una del jardín botánico y al museo.

 

Las sillas eran una mierda. Son de estas que tienen un tablero en el lado para apoyar los papeles y demás. Era un coñazo porque cada dos por tres se te caía algo al suelo. Mar tuvo la mala suerte de que tanto en la habitación del test inicial como luego en la clase se sentó sin darse cuenta en una silla de zurdos, que cambió. Como estábamos en la última planta, teníamos buenas vistas. Como no se puede tener la atención siempre al 100%, algunas veces me daba por mirar enfrente, que había una iglesia y se veían gaviotas posarse. Mejor que ver moscas volar. Y la mayoría de días eran soleados. Nos dijeron en la academia que los españoles habíamos traido el sol con nosotros. La última hora del viernes nos fuimos con Steven a un pub cercano. También sirvió de clase porque hablamos en inglés. Y al lunes siguiente, (que fue este lunes pasado) empezábamos la mayoría las prácticas, menos 3, Teresa y Toñi que aún no les habían encontrado prácticas, y Ana, que llegó el domingo en suplencia de una que no había venido porque le salió trabajo.

Ahora empezamos de verdad

Hasta ahora, los de la beca, o mejor hablo en primera persona por si alguien no se siente identificado; yo, he estado más como de vacaciones que otra cosa, como dije en la anterior entrada. Tan sólo 4 horas de academia con sus 20 minutos de descanso, turismo (este fin de semana hemos estado en Dublín y el anterior en la costa norte), gastar dinero a espuertas, tardes muy largas... Pero mañana la mayoría empezamos las prácticas.

 

Yo no sé los demás, pero yo tengo cierto grado de incertidumbre rayándome la cabeza. Depresión de domingo con plus de nervios por situación nueva. El principal problema que tenemos es el idioma. Algunos más aventajados, otros menos, yo me sitúo por el intermedio en cuanto al nivel de inglés. Yo lo voy a pasar mal con el acento de aquí en el trabajo. Ya no cuento que seas más o menos profesional en tu sector, pero los primeros días supongo que va a ser mortal. "Can you repeat?" va a ser lo que más vais a pronunciar durante mucho tiempo. La sensación de no habernos enterado de nada nos va a asaltar cada momento.  ¿Qué si un día crees haber comprendido tu tarea perfectamente pero la cagas por problemas de malinterpretación lingüística? ¿Y si no entiendes bien a un cliente y terminas teniendo un jaleo con él? ¿Y si no puedes avanzar en la empresa porque el idioma te limita un montón?

 

Luego hay otros problemas. Algunos echamos bastantes horas o nos pilla la empresa a tomar por saco. Yo por ejemplo todavía no tengo claro dónde coger exactamente los autobuses, aunque sí los números. Me voy a levantar más temprano de la cuenta para ir un poco a la aventura. Otros han tenido más anticipación y ya han hecho la ruta. Luego, tras las tan sólo 4 horas de la academia, las horas del trabajo puede que se nos hagan infinitas. También está el coñazo de hacerse la comida el día anterior. Vamos a estar almorzando sobras de cena durante mucho tiempo. No vamos a tener apenas tiempo libre entre la semana, además de que llegaremos agotados. El ambiente de trabajo puede resultar excepcional que lo mismo un suplicio, con compañeros imbéciles. Puede que al principio nos encasqueten tareas repetitivas e insultantes, típicas de becarios, como hacer fotocopias o llevar cafés. O trabajos que requieran demasiado esfuerzo. Puede ser que nos lleguemos a sentir solos, en caso de que nuestros compañeros de trabajo se lleven un gran margen de edad con nosotros o porque sean ellos mismos solitarios. Puede que necesitemos ayuda y nadie esté dispuesto a ofrecérnosla. Hasta ahora íbamos a todos sitios en comunidad, solucionábamos las situaciones en equipo, como activar las tarjetas de los móviles o pedir información sobre dónde está una calle. También podíamos comentar con gente con nuestra misma situación asuntos que se nos han presentado, en español y totalmente relajados. Pero ahora estamos solos ahí fuera. Nadie va a poder sacarnos las castañas del fuego salvo nosotros mismos. Todas éstas son cuestiones impregnadas de pesimismo.

 

Ahora me gustaría poner un discurso motivador, de esos que hacen los de recursos humanos de las grandes empresas para aumentar la productividad.

Lo que viene a continuación contiene trazas rosas de cursilería y fragmentos de vergüenza ajena. Leer con esta canción puesta para un resultado insuperable:

 

Los que estamos aquí de la beca somos los mejores de Andalucía, en el sentido de que somos los que más puntos sacamos en el concurso de méritos. Además, normalmente el destino que más competencia tiene, pues es el que más gente elige, es Reino Unido. Así que se puede decir que somos los mejores entre los mejores. Tenemos algunos de los mejores CV entre la gente joven, engrosados con, en algunos casos bastante experiencia laboral, y otros casos sólo con cursos de FP y escuela de idiomas. Pero no importa, nosotros valemos mucho. Si durante las prácticas flojeáis en algún momento, acordaos de quién sois. Pensad en los logros que habéis conseguido en la vida, esos que han forjado las excelentes personas que sois. También en los fracasos y como los habéis superado, y que os han dado la experiencia necesaria para ser más fuertes. Mirad a la cara a los problemas, nunca los dejéis de lado, y afrontadlos con vuestros mejores recursos. Levantaos mañana con la mejor sonrisa, miraros al espejo y pensad "¡Soy un crack, soy el mejor!". Silbad vuestra canción favorita durante el camino. Aunque ahí arriba no brille el sol con la misma intensidad que en España, irradiad vosotros la luz y el calor. Anteponéos a la situación, no os achantéis ante nada. Vamos a llegar a la empresa y nos la vamos a comer con fish and chips. Salid ahí fuera y que no se diga que no sois los más entusiastas.

A lo que hemos venío

Ayer tuve mi "entrevista" para la empresa. Luego veréis por qué lo he puesto entrecomillado. Hasta ahora hemos estado prácticamente de vacaciones, debiendo atender únicamente a las 4 horas de la academia de inglés y a las labores del hogar. Aunque tampoco es que hayamos estado parados el resto del tiempo. Yo casi todos los días he ido al centro y hoy incluso hemos ido al río a andar una compañera y yo (anécdotas y fotos en próximos artículos). Los primeros días tenía agujetas pero ahora voy a echar unos gemelacos que ríase usted de Cristiano Ronaldo.

 

Tenía la entrevista a las 11:00 pero había quedado a las 10:30 con Ruth la preñá en RSM Tenon (hay 2 Ruth y no me acuerdo de los apellidos). RSM Tenon es la agencia que nos ha buscado los pisos y las prácticas. No tienen a todo el mundo muy satisfecho que digamos. Llevan más de una semana detrás de buscarnos por ejemplo a nosotros un tendedero o a las compañeras de abajo un horno y un microondas. Y luego se ve que con las prácticas lo mismo han mandao a algunos muy cerca que al quinto carajo. Yo estoy en un punto intermedio, pero hay compañeras que están a 10 minutos andando y luego otra que tiene que pillar tren y tarda casi una hora en llegar (tiene las prácticas en un pueblo periférico de Belfast). Otras compañeras han estado estudiando inglés para la entrevista, pero yo no. Llamádme rebelde si queréis. De todas maneras por mucho vocabulario relacionado con la empresa que te mires a la hora de la verdad como se pongan a cascar tan ligero y con ese acento norirlandés te puedes quedar en el sitio asintiendo y sonriendo con cara de tonto como diciendo "Sí, mamá, sí mamá". Fui la primera hora a la academia, le dije al profesor que me iba e instó a los compañeros a aplaudir y desearme suerte. Es mucho este tío de aplaudir, ya os lo contaré. Luego ya eché a andar hacia el centro, con determinación. Por el camino me paró una estudiante irlandesa que estaba haciendo una mini encuesta grabando con un micro, preguntas chorras sobre si he practicado deportes de riesgo, si tengo seguro de viaje y pollinás. Por lo menos fue un calentamiento. Pues llego a las oficinas de RSM Tenon [Ar es em tenon] y ya me encuentro con la Ruth y nos vamos para su coche. La mujer ésta habla casi cuchicheando. Por el camino me va comentando cosas, de las cuales yo entiendo a lo mejor el 20%. En vez en cuando intentaba hacer un comentario como para hacer notar que me estaba enterando. En plan : -"Ahí está el Ikea [Aikia]." -En español lo decimos de otra manera, Ikea" O que si la ciudad de Belfast no es tan grande. Lo mismo también hacía algunos comentarios y se reía y yo me quedaba con cara de tonto. En fin, banalidades. También hablábamos cosas de la empresa, por supuesto. Se ve que aquí en Reino Unido buscan bastante más a ingenieros, y más en empresas de programación. En el boom de la informática por el año 2000 a los que más fichaban en España era a los técnicos informáticos (lo que soy yo). El manager de la empresa se ve que ya estaba enterado de que yo era un matao (experiencia real 0 en programación) y que no era seguro 100% que fuera a hacer las prácticas allí. En otros compañeros sí estaba más asegurado por lo que he podido oír. Tras un viaje de uno 30 minutos llegamos a la empresa.

En ese momento no había tantos coches como en la foto. De hecho, sólo había 3 coches contando el nuestro. Preocupada, la Ruth llamó al manager (Mike, y el apellido todavía tengo que aprendérmelo para el lunes) y se ve que le dijo que ahora estaban haciendo reformas en la empresa y que estaban en otro lado. Mejor, por que ésta me pillaba a una hora y media andando y la nueva a sólo una. Que pillaré autobús vamos. Mientras escribía estas líneas he mirado el email y se ve que la Keelin ya nos está mirando lo del abono transporte (imprescindible en algunos casos). Ruth empezó a disculparse, que por su culpa íbamos a llegar tarde. Pero llevábamos 10 minutos de antelación y no llegamos tan tardísimo a las nuevas oficinas. Está ubicada en el barrio del Titanic, de hecho muy cerca del museo del Titanic. La empresa se veía súper pro: el párking con su barrera y gigantesco, al entrar una recepción/cafetería y para pasar había una especie de aparato con pantalla táctil en la que había que escribir el nombre de la persona que querías ver, tu nombre y el motivo de la consulta, y ya cogías el telefonillo. Súper modernura. Bajó el tal Mike, que tenía un aspecto descuidado la verdad, con la camisa abierta y una camiseta desgastada debajo. Para mí que con el dress code no voy a tener problemas (para los de la Logse, que no voy a tener que arreglarme mucho para ir a la empresa). Era un hombre de unos 50 años, con una miaja de coronilla. Subimos a las oficinas, que tenían una pinta bastante buena. Las típicas que son una habitación enorme y cada departamento está separado por biombos o paredes de madera. La mayoría de la gente que vi eran muy jóvenes. Se ve que mucha gente de la universidad de Belfast hace allí prácticas. Nos metimos en una sala de reuniones y allí tuvo lugar la "entrevista". En realidad fue más bien un diálogo entre Ruth y Mike. Ruth me dijo que lo que no entendiera que lo preguntara, pero de ser así nos habríamos tirado la vida allí. Sólo me aseguré de entender lo básico (que voy a hacer más o menos, el horario, dónde se come, etc.) y también de saber que decir cuando me hacían algunas preguntas muy ocasionales: que qué tal el acento, que había hecho los primeros días, que sé más o menos de programación, incluso preguntó si había estado en el Laverys (uno de los pubs más famosos de Belfast). Y todo esto estando yo atacaísimo de los nervios. Hubo un momento que Ruth me puso la mano encima del hombro "Tranquilo, que no pasa nada", esto cuando ya quedó claro que al final sí que hacía aquí las prácticas. Pero se notaba que Ruth estaba allí para ayudarme. Atiné a oír unos cuantos adjetivos positivos. Al fin y al cabo su trabajo es que tengamos buenas prácticas.

Voy a usar .Net (esto a la mayoría os suena a chino pero yo igual lo digo) y a ver como se me da, porque en principio no tengo ni idea. A ver, yo sé programar en C, PHP y Java, y el tío se mostró muy comprensivo. "Claro, por algún sitio hay que empezar. Tú tranquilo que aprender vas a aprender". Yo solté que además de aprender, también quiero ser productivo para la empresa, que eso queda muy bien. Ya nos fuimos y quedamos en que fuera el lunes a las 9. Todavía no sé el horario exacto, se ve que es variable, pero puede que el primer día salga a las 6 de la tarde. No lo sé porque supuestamente no podemos echar más de 8 horas, aunque hay en medio una hora para comer. Tengo que comprar tápers. Sólo que sin madre incluida. A la vuelta Ruth me indicó más o menos dónde están las paradas del autobús (tengo una al lado de la empresa) y me dijo que se ve que conocía al Mike de antes, que era de su pueblo. Vamos, que lo mismo en mitad de la entrevista habían estado cascando de eso y yo sin darme cuenta. Me dejó en la puerta de la academia donde pude dar la última hora y conté más o menos como había ido. La sensación que tengo ahora aún es miedo de no dar la talla. Allí todo el mundo parece que sabe bastante más que yo, pero yo voy a hacer sólo unas prácticas no remuneradas. Hasta que no me eché un rato en el sofá no me tranquilicé.

Están locos, estos irlandeses

Estos ingleses, perdón, irlandeses del norte, parece que les pone ir al revés del mundo, y son muy especiales. Tienen su moneda diferente del resto de Europa, conducen por la izquierda, no tienen pasos de peatones, van en manga corta cuando tú vas abrigado y pasas frío, se ponen tibios de cerveza (muy tibios), la mayoría son mu altos, 2 tipos de cristianismo, medidas diferentes (pinta, palmo, libras en peso)...

 

Lo de conducir por la izquierda me mata. Aún sigo viendo a los coches y me pienso que van solos sin chófer. Y si lleva acompañante es aún más chocante, pues como me quedo mirando, me miran también y es como si dijeran "Mira, mamá, sin manos". Y si van niños o perros ya te cagas. Yo si cogiera el coche aquí me mataba seguro. Después, lo de los pasos de peatones a mí es que me da seguridad. Aquí ponen unos puntos de metal delimitando lo que vendría siendo el área por dónde hay que pasar.

En cuanto al dinero, el producto o es un timo o está tirado de precio. El primer día, después de deshacer las maletas, lo primero que hicimos fue ir al supermercado más cercano, como nos indicó la Keelin (la tutora de aquí). Efectivamente estaba carísimo. Y eso que iba suavizado con el redondeo inconsciente de 1€=1 libra. El producto que más de menos estoy echando es el Nesquik. Me he tenido que conformar con un sustitutivo rancio del Cola Cao que sólo se disuelve con la leche hirviendo. Y la leche en garrafas de 3 litros, nada de cartones, y la verdad es que a mí me parece más práctico. Siguiendo con el precio, las cosas están como aproximadamente un 20% más caras. La memoria me falla pero por ejemplo el champú está a 3,50 pounds en ese primer supermercado al que fuimos. Que pasa, que en días posteriores fuimos al centro y me descubrieron el Pound Land. Sería como unos chinos 2.0, unos 20 duros evolucionados. Todo a una libra. Todo. Botes de champú, cuchillos, pañuelos, espejos, comida, bebida, fundas para el móvil, material de oficina... Aunque no quieras pillar nada, si entras siempre acabas comprando algo. En general, siempre que he ido al centro he terminado comprando algo. Desde luego, después de haber pagado 3 pauns y pico por el champú se me quedó cara de tonto.

Los irlandeses son unos calenturientos. Lo digo porque yo voy helao de frío y abrigao hasta los topes y ellos tan campantes en manga corta. Son unos insensatos. Vale que estos días hayamos tenido suerte con el tiempo (aún no ha llovido, no tentemos a la suerte. Como decía un profesor de la escuela de aquí, hemos traído el son con nosotros desde España), pero no me jodas, que hoy hemos estado a 1 grado prácticamente todo el día. Y luego ves a las jóvenas con escotes y vestidillos y te da algo. ¿Cómo carajo se supone que van en verano cuando van a veranear a España?

 

Próximos artículos: resumen de la semana, descripción de la escuela de idiomas, presentación de los compañeros de la beca, cosas que he aprendido en inglés, la fiesta en Belfast, turismo, recopilación de dichos y expresiones de toda Andalucía (ya que somos cada uno de un lao), la convivencia... Tanto material y tan poca inspiración y ganas de ponerse a hacerlo...

Welcome to Belfast

Y allí estábamos, en un país extranjero. Al bajar del avión estuve por besar el suelo como hace el papa. El aeropuerto de Belfast es bastante más pequeño que el de Málaga, pero yo no sabía a dónde ir así que me limité a seguir a los compañeros. Que digo yo que sabrían donde ir ¿no? Una de las cosas que me asustaban, aparte de estrellarnos (desde que supe que iba a tomar un avión estaba atento a las noticias de aviones y me emparanoyaba), era que me perdieran la maleta. Nos dispusimos a lo largo de la cinta por la que salían y mientras no llegaba tenía una expectación, una tensión... Vale, lo mismo no os parece tanto pero yo lo pasé mal y me sentí muy aliviado cuando por fin la vi aparecer por la otra punta y la agarré. Y esa es otra, ¿y si alguien random (random=un desconocido) coge tu maleta? También hacíamos especulaciones sobre si nuestra tutora aquí iba a aparecer con el típico cartel cuando no conoces al que vas a recibir, pero Keelin (la tutora, claro. También conocida como "la Kelin" en su pueblo) nos reconoció al ser un grupo grande y ya nos recibió. Empezó a decirnos cosas (en inglés, claro) y unos decían "ajá" como el que oye llover (yo incluido) y otros lo entenderían. Nos entrega las llaves del piso y tal. Nos tenía reservados 2 taxis, todo muy programado. La verdad es que hemos estado bastante consentidos, no es lo mismo que ir tú solo. Tras un viaje de 20 minutos en el que pudimos observar un poco los paisajes (un verde que a mí me encanta sabiendo que vengo de un secanal lleno de olivos y retamas), la ciudad y preguntarnos los compañeros un poco los datos básicos (nombre, estudios, etc.) llegamos a nuestro bloque. Hay un detalle y es que justo en una farola enfrente de la puerta hay un cartel que concretamente es éste:

Como sé que estáis pegaillos en inglés os lo traduzco. "ZONA LIBRE DE ALCOHOL. Es una ofensa beber alcohol en sitios públicos en este área. Máxima penalización, 800 pounds". Te puede salir una miaja caro el botellón. Pide una foto desafiando a la ley a rabiar, a ver si mañana me la hecho. Mis padres la verán y renegarán, pero soy un rebelde. Eso sí, al echármela estaré giñao asegurándome de que no pase nadie por la calle. Y atención, llegamos al piso. El mío es el apartamento 6 de un total de 7, por lo que estamos en la última planta. Por fin me voy a poner a sacar fotos, y además los compañeros han estado enseñándolo por la webcam. Por cada habitación haré una lista de pros y contras. Empezamos con el salón.

El salón/cocina. Los "sofales" son cómodos, pero sólo si apoyas la espalda. Ahora mismo me estoy herniando porque estoy escribiendo inclinado hacia delante. En las sillas te sientas recto pero al no tener acolchado tampoco es que sean muy allá. Las ventanas del techo me encantan, dejan pasar bastante luz y me gusta ver el cielo. Faltan mesas por todos sitios. Sólo tenemos la que veis (las vecinas de abajo tienen otra chiquitilla pero resulta que no tienen ni microondas ni horno. Por supuesto ya lo han reclamado). Pero como comemos aca las vecinas pues no es menester quitar los portátiles.

La cocina lo mismo tiene pijerías que le faltan cosas. En mi casa tengo hornilla de toda la vida y para mí la vitrocerámica es una modernura. El horno, el extractor, frigo, etc. funcionan bien. Tenemos una especie de jarra que calienta agua y esto viene bien por ejemplo para hacer ramen. Las vecinas de abajo la usaron con leche al no tener microondas pero se quemó dejando una peste poco apetecible al parecer. El agua del fregadero o sale helá o ardiendo. Faltan estanterías por todos lados. Puertas hay de sobra, para usarlas de despensa, pero se hecha de menos por ejemplo un pequeño estante para las especias y el aceite. Sólo tenemos cuchillos de sierra por lo que estoy pensando en hacer un trueque con alguna vecina por alguno de filo. Pese a las expectativas, somos bastante limpios en lo que a tener el fregadero libre se refiere. El microondas se me resistió al principio. Con lo fácil que es tener una rueda para el modo y otro para el tiempo...

El tendedero está hecho una mierda. Tiene una pata partida pero no somos lo suficientemente apañados para arreglarlo por lo que hemos avisado al casero (the landlord). Intenté mantenerla en pie apoyándolo en una silla pero al tener más de 2 toallas encima se caía al suelo. Totally failure.

Esta foto no dice mucho. Por la izquierda está la puerta de la casa (the front door), la siguiente es el servicio, la otra el cuarto de Antonio y al final mi cuarto y de Jose. A la derecha se ve el empleo de los radiadores como secadora. Una cosa que da mucho por saco del piso es las puertas, que tienen una especia de cadena que hace que se cierren, siendo bastante poco práctico. Como somos muy inventores cogimos unas pinzas de madera de la ropa y calzamos las puertas por abajo. También había por ahí una cuña especialmente diseñada para ello pero tenemos varias puertas claro.

Al meódromo le faltan enchufes y estanterías. Menos mal que mi máquina de afeitar es de batería. Pero es que ni un toallero ni soporte para el papel del váter tiene. Por lo menos en la ducha sí hay una mini-estantería echa por dentro del azulejo. Además de servicio, también es zona de fumadores, o de fumador porque en todo el bloque sólo fuma Antonio. En el resto de la casa hay detectores de humo y salta la alarma. Yo como soy un pardillo primero me pensaba que había aspersores de agua. Se asoma a la ventana y activa el extractor que hay (útil además por si alguien va una miaja descompuesto al váter). Con la ducha me estuve peleando los primeros días, porque ahora me ducho por las mañanas y estaba la calefacción apagada. Estaba enjabonado y empezó a salir agua fría y casi me quedo en el sitio. Luego estuve todo el día helao. Cuando pasan estas cosas dan ganas de pegarle un puñetazo a los azulejos de la ducha.

Comparto el cuarto con Jose, pero hemos acordado ir rotando para así cada mes estar uno en el cuarto individual. De todas maneras en el "individual" también hay 2 camas, pero no ropa de cama, o sea que los visitantes o traéis un saco de dormir o mantas o yo que sé. El principal inconveniente de tener el cuarto compartido es los turnos para ir a dormir. Hasta ahora Jose se ha ido a dormir antes que yo y entonces cuando me acuesto yo a veces lo despierto. Y luego está el armario, que también tenemos que compartirlo. Tuvimos que comprar perchas que se quedarán ahí, y es que sospechamos que las cosillas sueltas son de gente que ha estado aquí previamente. Y este es el piso.

Cateto de pueblo en un avión - Parte 2

Los 3 días que he pasado aquí se nos han antojado como si fuera una semana, así que a ver si le doy caña al blog para que su línea cronológica llegue hasta hoy.

Nos quedamos que recién entraba al avión. Nada más subirme una azafata me dice algo en inglés. Algo que no entendí y a lo que yo respondí apresuradamente "Thanks". Empezamos bonicos. Nada más entrar ya parece que estoy en Reino Unido y además no me entero. Lo asientos son numerados por narices y fui hasta la fila 9 acompañado del compañero de Santa Fe. Son 3 asientos en un lado y 3 en otro. Pues íbamos los 2 a la derecha y en la ventana otra compañera de la beca. Yo enseguida expresé que era la primera vez que me montaba en un avión para crear conversación y que me fueran comentando de qué iba la cosa. La muchacha (que se llama Mar y hemos empezao ahora a juntarnos con las de su piso) terminó llevando el grosor de la conversación y la verdad es que nos hizo el viaje más llevadero. Me comentó cosas como el apretón inicial al despegar. La verdad es que fue algo fuerte cuando lo noté, como si te empujaran mucho pabajo, como combinando cuando sube un ascensor pero con fuerza o la atracción del barco pirata de la feria. Pero duró muy poco y enseguida estábamos volando. En verdad una vez arriba no tienes sensación de estar volando, es como si fueras en un autobús pero con un ruidazo permanente. Eso sí, lo poco que veía por la ventana (yo estaba en pasillo) se veía guapísimo, viendo la costa de Málaga allí abajo a lo lejos. De vez en cuando la compañera nos decía "mirad eso ¿será Sierra Nevada?". Más adelante "¿Será esto el pico este de Francia?" Pero la verdad es que desde mi posición apenas veía nada, sólo un inmenso azul.

Luego seguíamos comentando cosas de la estancia. Que si el piso, que si las prácticas, el aterrizaje... Y del aterrizaje empezó a contarme Mar una cosa que le pasó, que una vez de la presión notó una sensación extraña como si se le fuera a salir el ojo y yo empecé a acojonarme pero luego evidentemente no pasó nada. Llegó un momento que se veía la capa de nubes debajo y eso eran unas vistas que yo sólo había observado en películas, y me impresionó bastante. Sobre todo cuando el avión empezó a descender y atravesamos las nubes, por las ventanas no se veía na más que una inmensa masa blanca. Cuando el avión giraba también daba impresión. Luego otra cosa que me dijo mi tía, que fuera al váter aunque fuera por curiosidad. Ya ves tú la tontería, pero de todas maneras me dieron ganas de mear y tuve que ir. Nada remarcable, salvo que en el lavabo ponía un símbolo que daba a entender que no era potable. Que esa es otra, vaya timarraco el carrito de las bebidas. El compañero de Granada (Jose) no había podido comer antes del vuelo y claro, estaba esmayao y tuvo que hace el reembolso. Unos 5 pounds (cuando hablamos en español lo decimos así, cinco pauns, no libras) por una botellica de agua, unas patatas fritas de bolsa muy pequeñas y una especie de montadito. Pero bueno, que si no comía entonces hasta por lo menos 4 horas después no iba a tener oportunidad. Y otra cosa que me contaron es que una pareja de ingleses estuvieron pidiendo botellas de vino a tope, por lo menos 4 ó 5. Que esa es otra, ya os contaré los mierdones que pillan esta gente. Ya cuando por fin aterrizamos celebré en voz alta el logro y nos fuimos bajando como pudimos. Porque 6 asientos por fila da cola para rato. Y por fin llegamos a Belfast.

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