14 cosas que hay en UK y no en España

Sigamos con las listas. Si en anteriores ocasiones teníamos diferencias entre ambos países o cosas que sólo hay en España, hoy vamos con cosas que antes de venir a Reino Unido no sabía que existían o cosas que directamente no están en nuestra cultura. Muchas de estas cosas sí que están en España. Pero yo, siendo de pueblo, muchas cosas no las había visto antes en persona.

1.Kettle

Pronunciado como kétel, es el aparatejo que los guiris usan para beberse su litro diario de té. Básicamente es un termo que lo enchufas a la luz y calienta el agua. En verdad es un aparato muy útil. Yo lo he usado para hacerme manzanilla un par de veces que estuve malo y para hacerme unos noodles (fideos, estilo como el ramen). Entiendo por qué no usamos esto en España, bebemos café que lo hacemos directamente en una cafetera y el té todavía no es muy popular. No sé si conviene hervir el agua en un kettle primero y luego echarla a la olla cuando vas a hervir pasta y arroz, en términos de ahorro energético.

2.Duvets

Yo en mi cama de toda la vida he usado sábanas bajeras y luego capas de sábanas, mantas y cobertores. Luego te ponías a hacer la cama y era un follón. Ese problema no existe en UK. La inmensa mayoría de gente usa duvets, un edredón vamos. Esto es el edredón en sí, que varía en grosor (yo tengo uno finillo pa verano y luego el giga duvet para las frías noches de invierno) y luego metes el duvet dentro de la funda, que en algunas ocasiones se puede convertir en una odisea épica. Pero sigue siendo más fácil colocar el duvet en la cama todas las mañanas (tardas 5 segundos) que hacer la cama con todas las sábanas y todo el apero.

3.Indios

En mi pueblo o en Granada yo siempre he visto musulmanes, chinos, negros, rumanos, gitanos y guiris en general. Sin embargo, lo que son indios, de la India, sí, pocos he visto. Lo que más hay en Belfast además de los locals (ingleses e irlandeses) son polacos y luego yo me tiraría por indios. Que no hindú, que es la religión. En español mal-llamamos indios a los nativos norteamericanos por aquello de que Colón se pensaba que había llegado a la India. Pero que sí, por supuesto que habrá indios en España, pero son una minoría muy escasa como si te digo eslovacos o neozelandeses. Sabrás que en tu barrio vive una familia de indios si hay un perpetuo aroma a curry.

4.Alarmas de bomba

Recuerdo haber tenido un simulacro de incendios en el instituto, pero nunca de bomba. En el edificio dónde trabajo hacen test de la alarma de incendios y de bomba TODOS los lunes. Resulta particularmente molesto porque mi trabajo implica hablar por teléfono bastante tiempo. No he estado en Inglaterra lo bastante como para saber si tienen alarma de bomba, pero yo diría que es algo sólo de Irlanda del Norte por el tema del Ira y los follones de los Unionistas. En general la gente aquí está obsesionada con la seguridad ante incendios. Por ejemplo, no encuentras ningún enchufe en el servicio y hay regulaciones de seguridad para tener extintores en algunas casas.

5.Educación

No es que en España seamos unos maleducados, pero es que aquí se pasan con la educación. Lo de decir sorry o thank you por cualquier soplapollez, como apartarse medio milímetro para que pasen por tu lado o sostener la puerta al abrir (aún así la ibas a sostener para pasar tú). Prácticamente han pervertido el sentido de la expresión “Lo siento” tanto que nadie “siente” lo que ha ocurrido, es una frase hecha, vacía de significado. En España si pegas un empujón serio por accidente sí que pedimos perdón, pero mucha gente llega a omitir unas simples disculpas por cosillas que aquí te dirían I am so sorry. Sin embargo, he de decir que en España somos más salaos para decir buenos días. Suelo decir un good morning generalizado al llegar a la oficina y algunas veces no me ha contestado ni perry.

6.Nada de comisión en cajeros

Tampoco me quiero poner perrofláutico, pero es que los bancos en España son unos timadores. Aquí en Reino Unido puedes sacar dinero de cualquier cajero de cualquier entidad, independientemente de tu banco, sin que te cobren comisión. Evidentemente, si sacas dinero con una tarjeta de España sí que te cobrarán, pero será tu propio banco, no el cajero dónde estés. Así, si mi banco es HSBC, puedo sacar en Ulster Bank, Bank of Ireland o en la Caja Rural de Pollas en Ollas Granadinas. Cierto es que si pago en España me cobran una pequeña comisión de cambio de moneda, pero es una cantidad nimia. Hice un pago de 90 euros y me cobraron 20 peniques. Hice lo mismo pero a la inversa hace ya tiempo y me cobraron 3 Euros en la cuenta de España. Luego, los principales bancos de Reino Unido expiden sus propios billetes. Nada más en Irlanda del Norte hay 4 ó 5 tipos de billetes, a lo que hay que sumar bancos de Inglaterra, Gales y Escocia. Muy al contrario del Resto de Europa que tenemos el mismo billete para todos los países (no así la moneda).

7.Reduced corner

En todos los supermercados hay algunos espacios con precios reducidos. Son productos a punto de caducar y en algunos casos las rebajas son considerables. Se debería importar esta idea a España en lugar de tirar las cosas a la basura. Es más, aquí en UK la mayoría de productos tienen marcado la fecha de consumo preferente, no la caducidad. El único producto marcado así que he visto en España eran las pipas G. Claro que comerte un yogur caducado nunca ha matado a nadie, pero sin embargo yo un par de veces me he puesto regular del estómago por beber leche que se pasaba en el día. Aquí lo normal es ver leche fresca que caduca en una semana de comprarla. En general si cocinas a menudo hay que ir 3 ó 4 veces al súper por semana.

8.Música en directo en los bares

El mundo de la noche belfastiana es algo que nunca dejará de sorprenderme. Ya conté en anteriores ocasiones que en los servicios hay personas de raza negra que te ayudan a secarte las manos, además de madres borrachas en cualquier bar y que los camareros te sirven los cubatas usando un vaso de chupito para tener la medida exacta. Y en España en algunos bares tienes que decir que paren. Aunque también hay bares que te echan hielo a porrillo. Luego en Irlanda hay un montón de pubs y bares que tienen música en directo muchos días y bastante gente con talento tocando en las calles. La cultura musical que hay aquí en Reino Unido es muy superior a la de España. Incluso la música mainstream es superior (en lugar de electro latino tenemos música de DJs comerciales y divas del pop internacional). Si un bar español pusiera a gente tocando 4 canciones ganarían clientes seguro. Tanto que Andalucía es la tierra del flamenco y no toca nadie (a mí sólo me gusta la rumba cuando me he bebido un par de vinos en la feria).

9.Puestos para borrachos

Hay una furgoneta larga que aparca en un cruce cerca de una zona de bares de Belfast. En dicha furgoneta montan un tinglado con mesas para ofrecer sandwiches y sopa a los transeuntes borrachos. Yo nunca he pillado porque a pesar de que la picaresca española corre por mis venas, me da vergüenza pedir nada de comer. Es demasiado gratis para ser cierto. También ofrecen asistencia si llevas un ciego del copón e incluso he oído casos en los que se han ofrecido incluso a llevarte a casa. Una cosa que me sorprende en este país es el nivel de responsabilidad a la hora de coger un coche tras beber, con todo lo que les gusta achisparse a horas tempranas. Hay mucha cultura de taxi. Luego estan los Street Pastors, voluntarios de las iglesias que patrullan por las calles para ayudar a pobres desgraciados que se han todado 7 u 8 Guinness como merienda y unas copillas de whisky para cenar.

10.Predicadores

De ésto tiene que haber en España seguro, pero yo nunca los había visto en persona. Son personas voceando lo bueno que es nuestro señor Jesucristo y lo piadoso que es Dios. En Belfast hay una negra bastante famosa que se pone en el city centre a cantar con un micro. Puede llegar a decir aleluya venticatorce veces por minuto. Mira que en España la Iglesia está metida en muchas cosas, pero en Reino Unido la religión ya es omnipresente tal y como dicen que es Dios. Hay algunos barrios con 3 iglesias por calle.

11.Charity shops.

Ésto no podría funcionar en España. Son tiendas que venden cosas de todo tipo que han donado personas, y lo obtenido lo dedican a diferentes sectores de la caridad, ayuda a pobres, alcohólicos, niños ciegos, etc. Son prácticamente rastrillos con muebles, ropa y cacharretes de todo tipo. Puedes encontrar gangas serias. Nosotros nos pillamos una mesa grande por 25 Libras que podría haber salido nueva a casi 100. También me pillé mi actual bici por 65 Libras. Luego pueden surgir dichos como “Eres más agarrao que aquel que fue a una charity a comprarse unos calzoncillos”.

12.Marcas comerciales.

Es normal que haya productos de otras marcas en otro país, pero lo que captó mi atención es que hay determinadas marcas que han cambiado el nombre. Así, Opel es Vauxhall, las patatas Lays son Walkers y el desodorante Axe es Lynx. En verdad no son 100% las mismas compañías, sino empresas que fueron absorvidas por la empresa más grande o son partners. Luego ya si nos ponemos a ver comida que no vemos mucho en España, tenemos porridge (gachas de avena) y los típicos fish and chips. He probado fish and chips en varios sitios y nada, todos son una porquería

13.Pound shops

El Poundland y el Poundworld. Son básicamente tiendas de 20 duros sólo que en libras. Todo a un pound. No confundir con los bazares chinos, que curiosamente en Belfast aún no he visto ninguno. Los pounlans tienen el irresistible poder consumista de hacerte comprar cosas que en principio no querías. La disposición de chucherías, chocolates y demás galguerías dónde haces cola tienen la culpa de muchos infartos de miocardio y caries en el país.

14.Lavabos en los dormitorios

En mi dormitorio de mi anterior casa tenía un lavabo en mi cuarto, que venía muy bien para lavarte la cara y cepillarte los dientes. Lo malo, que luego se olía bastante a humedad por mucho que ventilaras. Aunque más raro sería que tuvieras un váter en la cocina o siguieras teniendo una escupidera debajo de la cama.

11 cosas que pasan cuando visitas España viviendo en el extranjero

Había ya un artículo que fue bastante viral, este: http://verne.elpais.com/verne/2014/09/23/articulo/1411453800_000227.html

Aparte de las típicas que se tratan en ese artículo, como que se te caiga un lagrimón cuando te ponen una tapa con la cerveza o que la gente hable español y te parezca raro, yo voy a poner las mías, y adaptaré algunas a mi estilo.

1. Te asas al sol.

Esto es lo que te preguntan tus compañeros de trabajo extranjeros recién llegas de vacaciones, que si has disfrutado el sol de España. Si bien Belfast, mi ciudad, no tiene un clima tan malo como se dice, cuando uno vuelve a España disfruta del sol. El sol del norte de Europa puede llegar a calentar, pero es que el de España escandila y pica. Yo aproveché para echarme una siesta tirao al sol y mi madre renegando con que me pusiera crema.

2. Quedarse mirando a la gente.

Sólo ocurre las primeras horas de tu estancia en España. Te quedas mirando a la gente no porque hablen español, sino porque tienen pinta de españoles. ¡Bendita obviedad! Lo que más te salta a la vista es que no son horteras para vestir. Resulta que los españoles que estamos en el extranjero desarrollamos un sexto sentido para identificar otros españolitos con un simple vistazo. Esto da origen a un #RancioFact, sobre todo cuando llevas poco tiempo en el extranjero. Decirle a tu colega: “Eh, esos eran españoles”. Como si a día de hoy fuera algo raro.

3. Inmunidad lingüística perdida.

La inmunidad lingüística es el fenómeno que se produce cuando puedes hablar en tu idioma sin que la gente se entere de nada. Es particularmente satisfactorio cuando puedes rajar de tu jefe prácticamente delante de él. La inmunidad lingüística queda totalmente anulada en España. De hecho he usado la inmunidad lingüística inversa en mi pueblo, es decir, hablar en inglés cuando haces un comentario de alguien de al lado. Además de para rajar de la gente, la inmunidad lingüística es especialmente usada cuando se trata de piropear a las mozas. Comentarios subidos de tono que harían sonrojarse a tu prototipo de albañil en andamio. Ojo cuidao, a pesar de que creas tener el sentido españolístico afilado, hacer uso de la inmunidad lingüística en el extranjero puede dar lugar a situaciones muy embarazosas.

4. Pensar en inglés.

Hay palabras que te salen sólo en inglés. Sabes el significado, la idea que representa esa palabra, pero te cuesta encontrar la traducción a tu idioma materno. A mí me pasó el otro día con bankrupt. Me salía como traducción “bancorrupto”, pero la palabra que buscaba era bancarrota. Lo que más se te queda son respuestas simples, como OK, yeah, o right. Otra típica es proponer salir de pintas o ir a un club en España. Ojo con esta última. Para los menos aventajados en inglés, un club es una discoteca, no un prostíbulo.

5. Creerse rico.

Con ésta voy a dar asco. No sólo se trata de que dispongas de un salario (precisamente este es el objetivo principal de estar en el extranjero, junto con la experiencia), además está el cambio de divisa. Por estos días se ha visto la Libra a 1,35 Euros. Además del cambio ventajoso, tienes el hecho de que España tiene precios bastante bajos comparados con la mayoría de países de Europa. Recién llegado a Granada, invité al David de El Ejido a 2 tubos con tapa, más 1 tubo yo y una Milno. Cuando pagué junto con lo mío me quedé flipando delante del camarero ¡Hemos comido y bebido 2 personas por 8 euros! Un parroquiano me dio la bienvenida a Granada. Luego llegas al bar de tu pueblo a pedir una copa por 3.5 Euros, ves que te echa el alcohol a ojo y lo flipas. En UK usan vasos de chupito para hacer las medidas de un single o un double.

6. Nostalgia.

Este apartado estaba en el artículo que puse al principio. Cuando llegas a tu pueblo te dan ganas de ver la escuela donde estuviste, te quedas parado suspirando mientras miras un paisaje muy representativo de tu zona o dices en voz alta lo mucho que echas de menos España. Además, a mí me parece todo pequeño, aunque esto básicamente lo sientes cuando eres de pueblo: las distancias son muy cortas para caminar, las calles te parecen estrechas y en general recuerdas todo como más grande, como si la última vez que estuviste en tu pueblo fueras un niño.

7. ¿Cómo te va por allí?

La pregunta del millón. No es que no me guste que me la hagan, de hecho esto demuestra interés ajeno por mi vida. Además es lo más normal del mundo. Lo que pasa es que cuando ya es la 40ª vez que te preguntan eso en un día te quedas un poco mosca. Haces un resumen en 2 frases en plan “Pues trabajando, el clima no está tan mal”. Ya si respondes sólo “Pues bien” es una clara invitación a la otra persona de que te deje en paz. Y esto es una verdadera pena. Estando aquí en Baza me hubiera encantado quedar con más gente y echar más rato, pero cada uno ha estado haciendo su propia vida, y si ya viviendo aquí tienes esos conocidos con los que sólo intercambias un saludo, cuando vives permanentemente en otro país la distancia aumenta considerablemente. En verdad una verdadera explicación de tu vida tiene que surgir, bien cuando estás tranquilo en una terraza con tus amigos y ya se hacen preguntas más cerradas ¿Qué tal el trabajo, los amigos, que sueles hacer en tu tiempo libre?, o bien porque lo que sea se menciona en una conversación y tú ofreces tu contrapunto comparando con lo que hay en el país dónde vives.

8. Ha pasado el tiempo.

Tú te piensas que mientras vivías en el extranjero estabas aislado en una burbuja, que cuando llegaras a España las cosas iban estar como las recuerdas. Sin embargo, a pesar de que la gente en general sigue siendo la misma, muchos han avanzado en sus vidas: han acabado sus carreras universitarias, otros chavalines son ahora más altos que tú, unos se han echado una nueva novia/o, o incluso algunos han tenido un hijo. Cuando veo gente de mi edad empujando un carrito me planteo ¿qué estoy haciendo con mi vida? También puede ocurrir que no pilles algunas gracias de tus amigos pero lo bueno es que te contarán todas las anécdotas acontecidas en los últimos meses del tirón.

9. Tus padres son un coñazo.

Y digo esto sabiendo que mis padres me leen. Partimos del hecho de que al emigrar has conseguido por fin una completa emancipación, no sólo de vivienda como ocurría cuando vivías en tu piso de estudiantes en la gran ciudad, sino también económica. Durante los días que pases en casa de tus padres (y la que también es tu casa) recibirás preguntas y sugerencias del estilo "¿A dónde vas? ¿Has hecho la cama? ¿Por qué no te afeitas? No vayas a beber o acostarte muy tarde". Por supuesto, sabemos que todos queremos y respetamos a nuestros padres, y también apreciamos que nuestra mami nos guise cosas ricas (he terminado devorando guisados de verduras que cuando estaba en España apenas tocaba). Pero todos tenemos que volar del nido.

10. El agua sabe mal.

En esta visita me ha pasado que el agua de los caños de mi pueblo no me sabe tan bien. El ayuntamiento de Baza se enaltece con logos como “Ciudad del agua” y es cierto que te encuentras muchos caños y fuentes. Sin embargo, cuando comparo el agua de Belfast con la de aquí, la de Irlanda parece salida de un manantial. Y eso que aquí en Baza, con los días de sol que han hecho, uno bebía de los caños con mucha ansia. Recuerdo haber paseado por Granada seco vivo, y llegar a un caño que hay por la catedral y casi ahogarme. El agua de Granada, eso sí, es mejor que la de Baza. Como decía un amigo, prácticamente sale Lanjarón por el grifo.

11. Te dan ganas de quedarte.

A pesar de que tenemos ya una vida creada en el extranjero (yo llevo ya 2 años en Belfast), uno echa de menos su tierra. Mucha gente sigue emigrando y otros cuantos pocos están volviendo a España. Es verdad que estando aquí me dan ganas de mandar a tomar por saco Belfast y quedarme, pero luego, una vez allí, compruebas que las cosas no están tan mal: tienes tu independencia, ya conoces bastante gente y también es emocionante vivir en un país extranjero. A pesar de que algunas veces puedes estancarte en la monotonía, con un poco de iniciativa puedes hacer planes interesantes, sobre todo ahora en verano: alquilar un coche y visitar rincones de tu país, hacer rutas en bici, pillar un avión y plantarte en países vecinos que quedan más lejos de España, conocer gente random de países dispares… Pero yo sigo siendo de los que tarde o temprano volverán a España. Estando aquí me he puesto un ultimátum, “de aquí a 2 años”, pero nunca se sabe lo que puede ocurrir.

14 cosas que son diferentes en Belfast

Las listas están súper de moda ahora en los blogs: 12 cosas que no sabías de tu cuerpo, 9 sitios que visitar en no sé donde, 8 bares de tapas de tu pueblo, 13 pollas en ollas... Yo os traigo no 1 ni 2 ni 3, si no 14 cosas que son diferentes en Belfast (y en general en Reino Unido) comparadas con España.

1. Las horas de sol

El sábado que viene adelantan la hora. Aparte de la gente rallándose de si a las 2 son las 3, que tu abuelo te pida que le cambies la hora a su Casio y de que por fin el reloj de tu coche se ponga en la hora que es en realidad porque no sabes cómo pollas se cambia, suele suceder que hay más horas de sol. Aquí en Belfast es más exagerado si cabe. Hace mes y pico salíamos de trabajar a las 5 y ya estaba anocheciendo. Pues de aquí a un mes empezará a anochecer a las 11. Y lo peor es que amanece a las 4 de la mañana. Esto significa que los bakalas que salen de fiesta con las gafas de sol encontrarían su hueco aquí, además de que el sol te entra por la ventana de madrugada.

2. Las ventanas.

Las persianas directamente no existen. Puedes tener una cortina en condiciones o una especie de tiras blancas que ni tapan la luz ni ná. Recuerdo en mi primera casa que no había nada, ventana desnuda, y aparte de discusiones con el casero, estuve un par de meses con un cartón a modo de persiana.

Luego, la gente de aquí tiene una curiosa idea de la privacidad. Si das un paseo por la calle, puedes ver perfectamente como algunas familias hacen vida en el salón a través de las ventanas. Lo mismo ves a una moza en pijama que a un notas rascándose el culo por dentro del pantalón.

3. Enchufes e interruptores

Lo primero de todo, es que si te traes aparatos de España te hará falta un adaptador. Los enchufes aquí tienen toma de tierra y son feos con avaricia. En la mayoría de casas te encuentras enchufes con interruptores que en verdad vienen muy bien. Excepto cuando compartes casa y los compañeros tienen la manía apagar el interruptor del microondas y todas las mañanas pico dándole primero a la rueda de los minutos.

En los servicios no hay enchufes por la obsesión de esta gente con la seguridad. Yo de toda la vida he tenido enchufes para poner el calefactor para secarme después de una ducha. He llegado a hacer chanchullos poniendo una alargadera. En los servicios además en la mayoría de casas la luz y las duchas eléctricas se encienden tirando de una cuerda. En mis primeras semanas cuando visitaba casas ajenas me costaba un rato buscar los dichosos tiradores.

4. Grifos

Esto ya lo describía en una imagen que ya subí al Facebook y que podéis ver abajo. Querría añadir que me resulta curioso también que en servicios públicos y de bares existe un grifo de agua caliente, algo que se agradece en invierno. Un pequeño detalle que yo pienso es una gran diferencia de progreso comparado con España. En las discotecas hay además un negro (¡no de otra raza nunca!) que te ayuda a secarte las manos a cambio de propina. Supongo que en los servicios de mujeres habrá una morena también.

5. Los bares cierran muy pronto

Esto es algo que afecta principalmente a Irlanda del Norte, comparado con Irlanda o algunos sitios de Inglaterra. Los pubs ya te están echando a voces a las 1. Ni encender faros halógenos para escandilar ni poner una canción en plan como la de los Lunnis. Los porteros te vocean. Casi quieren decir "A seguir bebiendo a vuestra puta casa". Ser un cierra-bares no tiene ningún mérito aquí. Las discotecas pueden cerrar entre las 2 y las 3. Eso sí, hay que tener cuidado con cierta discoteca que cierra a las 3 que es un antro de cuidado, el Thompson. Personajes de la más baja calaña se congregan allí: yonkis, borrachos salidos, mujeres "escaparate" (se colocan en posición insinuante en un sitio bien visible mientras escanean a todos los hombres del lugar). Si eres un asiduo del Thompson, más que sentirte ofendido deberías replantearte tu vida.

6. La manera de beber

El motivo claro de que cierren los bares tan pronto es que aquí el alcohol es un problema serio. Algunas personas no tienen control y si no cerraran los bares tan pronto acababan en coma. También hay que tener en cuenta que aquí se puede empezar la fiesta sobre las 7 de la tarde. Lo que más llama la atención es que ves a madres tambaleándose del peo que llevan cualquier fin de semana. Las madres españolas como mucho se achispan un poco en las bodas o cenas de Navidad. Mucho decir sorry y tal pero cuando van mamaos olvidan sus British manners.

7. Se saben las canciones

Es una cosa que me llamó mucho la atención. Lo mismo que nosotros nos sabemos el Paquito chocolatero por imposición verbenística, ellos tienen sus himnos en inglés que cantan muy emocionados cuando las ponen en las discotecas. Son canciones que de seguro habéis oído decenas de veces, pero que no acertamos más que a tararear o cantar lo que se nos antoja: "Aiguanchu freiba gromenawer in de flawer". Como cambiaron las tornas cuando una vez pusieron la danza kuduro. ¡La mano arriba! ¡Cintura sola! ¡Da media vuelta! No os veo que pongáis la mano arriba ¿eh? Chupaos esa, guiris bailongos.

8. Bailan más

Relacionado con los 2 anteriores puntos cabe destacar la mayor predisposición a bailar. Quizá sea mi percepción, pero diría que en España hay más aguanta-cubatas apoyados en la barra mientras que aquí veo más ganas de menearse. No digo que tengan coreografías perfectas y que algunas veces no den vergüenza ajena por ir mamaísimos, pero ya que pagas la admission a un club (sin copa incluida) por lo menos que bailes una miaja. Que en España te vienes un poco arriba y ya te están señalando.

9. Maquillaje

Algunas mujeres locales tiene un concepto de belleza que dista mucho del resto de países europeos. Esto incluye fake tan (moreno artificial) que parece que se han restregado una bolsa de cheetos, pestañas desmontables estilo Mister Potato (comparación sugerida por mi amiga Isa), cejas pintadas con plastidecor y sombras de ojos con más negror que el sobaco de un grillo. Al parecer ningún hombre de la zona las encuentra atractivas, pero ellas, por algún motivo, se sienten guapas. Te encuentras rubias y pelirrojas muy atractivas, pero coincidiendo con hombres de aquí, las mejores son las españolas, súmmum de la belleza mediterránea.

10.  Sobremesa

La idea de sobremesa no existe en este país. Los españoles somos muy de reposar la comida y recordar viejas anécdotas mientras calentamos la silla del restaurante. Aquí como te descuides te quitan el plato cuando aún te quedan más de 4 bocados. También les da por acercarse y preguntarte si la comida está bien.  ¡Dejadnos comer en paz!

11. Peos, eructos y escupitajos

Dejando la comida a un lado, pasamos a un tema escatológico. Varias personas de aquí son bastante cerdos. Eso incluye también a las mujeres. En el servicio, algunos tienen el ritual de llegar al meadero, escupir dentro, inclinar el culo para tirarse un sonoro follascazo y al subirse la cremallera, soltar un baco de animal. No necesariamente se esperan a llegar al toilet para gasear al personal. He escuchado a abuelas en mitad de tiendas tirarse pedos que perfectamente abrirían un nuevo agujero en la capa de ozono.

12. Nombres de las calles

Yo vivo en Ava Street. Pues bien, por mi barrio también te puedes encontrar Ava Crescent, Ava Avenue, Ava Gardens, Ava Park, Ava Drive, Ava Parade y Ava pollas. Incluso te puedes encontrar 2 versiones de la misma calle, como James Street South y North. Por lo menos no es como Estados Unidos nombrando algunas calles con números. La Quinta avenida en el quinto carajo.

13. Tráfico

Hay botones para pedir parar el tráfico en los semáforos, cosa que no es diferente de España. Lo que pasa es que el semáforo de los peatones dura 5 segundos en verde. No sé cómo les dará tiempo a cruzar a algunos abuelos con cayado. Luego, en las boca calles, como no estés pendiente y estés cruzando, viene uno de la calle principal y o aligeras o te quita del medio. Yo ya he estado un par de veces al borde de una rotura de fémur. Sin embargo si van a salir de la boca calle hacia la calle principal sí te ceden más el paso. Los pasos de peatones en general son prácticamente inexistentes. Y por si no lo sabíais, aquí conducen por la izquierda y tal, cosa que en las rotondas es un mindfuck de cuidado.

14. Barrios ghetto

En general las ciudades británicas tiene un city centre con mucha tienda y mucho edificio alto y luego a los alrededores se extienden barrios residenciales. Esto a mí me gusta bastante, pues a un paso de la ciudad tienes un tranquilo barrio de pueblo. Lo que pasa es que en Belfast se produce un fenómeno dado por las circunstancias históricas. Verás barrios protestantes con sus banderones y sus murales chungos y también su contra-parte católica, si bien no muestran tantas banderas irlandesas. Algunos de estos barrios aún están separados por muros y puertas que se cierran por la noche.

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