Ranciofacts del emigrante

Los ranciofacts son todas esas frases caducas, chascarrillos fáciles repetidos hasta rabiar, clichés, y costumbres de cuñados. Por muy moderno que te creas, ya por el hecho de creerte moderno puede que seas un rancio. Yo, como licenciado en ranciedades y teniendo como inspiración al gran Pedro Vera (leo religiosamente sus viñetas mientras me siento en el trono) me propongo recopilar algunos de los ranciofacts más típicos de emigrantes españoles. Sin más dilación, comenzamos.

El emigrante español (también serán válidas las bromas diciendo que eres un exiliado) empieza su aventura diciendo que va al país que sea a buscar trabajo y ya de paso a aprender el idioma. La ilusión de aprender el idioma se mantiene hasta que al final termina juntándose más con otros españolitos que otra cosa (el rancio sino del entusiasta políglota). Algunos ilusos (yo mismo) llegan pensando en estar un año o menos y mira ya el paso que llevamos (3 años y medio yo). Durante su estancia en el país extranjero, cada vez que oiga a gente hablar en español, le susurrará a sus compañeros "Eh, mira, esos son españoles...". Eso si no te ha pasado también lo de que te pones a rajar de alguien y resulta ser español.

El españolito medio pasará la mayor parte de su tiempo libre quejándose del país. Es común verles en los supermercados quejándose de que no hay colacao, fideos ni lentejas. No me extrañaría que de un momento a otro el Tesco pusiera una canción como la del Mercadona para adaptarse al españolismo reinante. Tal y como ya recopilé, los españoles nos quejaremos largo y tendido sobre múltiples temas, destacando el tiempo y la comida. Es muy hipócrita y rancio lo de decir que la comida del extranjero es una mierda y luego haber ido a un McDonalds o un Burger King en España.

A la reina de Inglaterra se le atraganta el té cada vez que al emigrante en islas británicas le preguntan que como le va en Inglaterra. Da igual que esté en una de las cientos de ciudades disponibles en Escocia, República de Irlanda, Irlanda del Norte o Gales. Parecido a la gente que llama chinos a todos los asiáticos. Tampoco falla que algún familiar te emperche para que le digas algo en inglés o en el idioma del país en el que estés. Así, repentino, como si tuvieras que demostrarle que de verdad sabes otro idioma. Ni que decir que ya le puedes hablar en klingon o en latín codificado que no se dará ni cuenta. En la tele verás la típica reseña noticiaria sobre ingenieros con 3 carreras que terminan trabajando de friegaplatos en Londres.

Ya a la vuelta de una visita a Españistán, es muy rancio (y molesto) que te paren los del control del aeropuerto para descubrir una maleta llena de chorizo, jamón y queso. Media despensa metida en tu equipaje. Que esperaban, ¿que estuviera llena de sueños e ilusión? Eso si no te ha pedido algún amigo que te lo lleves en la maleta. En el trabajo, si resulta que ese día hace sol, te dirán que te has traído el buen tiempo de España. Cuando te pregunten que tal las vacaciones caerá seguro un "cortas". Habrá una sesión de comparación de moreno de piel con los guiris. Que esa es otra, no falta el listo que te dice que en el extranjero el guiri eres tú. También te habrá pasado que le digas a un guiri que eres español y te diga los sitios de España en los que ha estado.

Los grupos de Facebook de Españoles en [ciudad random] son un cúmulo infecto de ranciofacts. Si bien estos grupos pueden resultar útiles para ciertas consultas, el usuario medio da rienda suelta a su pereza y en lugar de hacer búsquedas de 2 segundos en Google prefieren sobrecargar el grupo con consultas que tardan más tiempo en escribir y también tardarán más en recibir respuesta. No hay semana que la gente no pregunte en estos grupos como enviar un paquete a España. Ni una puta semana. También es muy típico ver gente vendiendo sus cosas cuando se vuelven a España. A pesar de que hay gente que vende cosas útiles como estanterías o televisiones, hay algunos productos a la venta que harían sonrojarse a los rumanos que venden cosas robadas de cortijos en el rastrillo de mi pueblo. Sartenes usadas, paquetes de comida empezada, bandejas de horno quemadas, edredones descoloridos, lámparas catetas... A mi me daría vergüenza hasta llevar esas cosas a las charitys. A ésto hay que añadirle gente preguntando con toda la cara que le ayuden a buscar casa y trabajo, spam de clases de salsa y los ocasionales trolls (yo mismo he sido partícipe involuntario de trolleos en el grupo de Españoles en Belfast). Si este grupo ya satura posts ultra rancios, no me quiero imaginar cómo estará el grupo de Españoles en Londres. Juro que también existen o existían grupos como "Españoles en Belfast con sus mascotas, Españoles de marcha por Belfast, Españoles con hijos en Belfast".

Ya que estamos en Facebook, también es uber rancid traducirse el nombre al inglés, en plan: Juan Moreno Romero > John Brunette Rosemary. O: María Dolores Manzano González > Mary Pain Apple McGonza. Y ya para despedirnos, terminamos diciendo que ya es una rancia-tradición el regalarle una bandera del país en el que se esté firmada por los amigos al que se vuelve a España como regalo de despedida.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

Búsqueda

Twitter

Personal Trainer CertificationPersonal Trainer CertificationPersonal Trainer Certification