11 cosas que pasan cuando visitas España viviendo en el extranjero

Había ya un artículo que fue bastante viral, este: http://verne.elpais.com/verne/2014/09/23/articulo/1411453800_000227.html

Aparte de las típicas que se tratan en ese artículo, como que se te caiga un lagrimón cuando te ponen una tapa con la cerveza o que la gente hable español y te parezca raro, yo voy a poner las mías, y adaptaré algunas a mi estilo.

1. Te asas al sol.

Esto es lo que te preguntan tus compañeros de trabajo extranjeros recién llegas de vacaciones, que si has disfrutado el sol de España. Si bien Belfast, mi ciudad, no tiene un clima tan malo como se dice, cuando uno vuelve a España disfruta del sol. El sol del norte de Europa puede llegar a calentar, pero es que el de España escandila y pica. Yo aproveché para echarme una siesta tirao al sol y mi madre renegando con que me pusiera crema.

2. Quedarse mirando a la gente.

Sólo ocurre las primeras horas de tu estancia en España. Te quedas mirando a la gente no porque hablen español, sino porque tienen pinta de españoles. ¡Bendita obviedad! Lo que más te salta a la vista es que no son horteras para vestir. Resulta que los españoles que estamos en el extranjero desarrollamos un sexto sentido para identificar otros españolitos con un simple vistazo. Esto da origen a un #RancioFact, sobre todo cuando llevas poco tiempo en el extranjero. Decirle a tu colega: “Eh, esos eran españoles”. Como si a día de hoy fuera algo raro.

3. Inmunidad lingüística perdida.

La inmunidad lingüística es el fenómeno que se produce cuando puedes hablar en tu idioma sin que la gente se entere de nada. Es particularmente satisfactorio cuando puedes rajar de tu jefe prácticamente delante de él. La inmunidad lingüística queda totalmente anulada en España. De hecho he usado la inmunidad lingüística inversa en mi pueblo, es decir, hablar en inglés cuando haces un comentario de alguien de al lado. Además de para rajar de la gente, la inmunidad lingüística es especialmente usada cuando se trata de piropear a las mozas. Comentarios subidos de tono que harían sonrojarse a tu prototipo de albañil en andamio. Ojo cuidao, a pesar de que creas tener el sentido españolístico afilado, hacer uso de la inmunidad lingüística en el extranjero puede dar lugar a situaciones muy embarazosas.

4. Pensar en inglés.

Hay palabras que te salen sólo en inglés. Sabes el significado, la idea que representa esa palabra, pero te cuesta encontrar la traducción a tu idioma materno. A mí me pasó el otro día con bankrupt. Me salía como traducción “bancorrupto”, pero la palabra que buscaba era bancarrota. Lo que más se te queda son respuestas simples, como OK, yeah, o right. Otra típica es proponer salir de pintas o ir a un club en España. Ojo con esta última. Para los menos aventajados en inglés, un club es una discoteca, no un prostíbulo.

5. Creerse rico.

Con ésta voy a dar asco. No sólo se trata de que dispongas de un salario (precisamente este es el objetivo principal de estar en el extranjero, junto con la experiencia), además está el cambio de divisa. Por estos días se ha visto la Libra a 1,35 Euros. Además del cambio ventajoso, tienes el hecho de que España tiene precios bastante bajos comparados con la mayoría de países de Europa. Recién llegado a Granada, invité al David de El Ejido a 2 tubos con tapa, más 1 tubo yo y una Milno. Cuando pagué junto con lo mío me quedé flipando delante del camarero ¡Hemos comido y bebido 2 personas por 8 euros! Un parroquiano me dio la bienvenida a Granada. Luego llegas al bar de tu pueblo a pedir una copa por 3.5 Euros, ves que te echa el alcohol a ojo y lo flipas. En UK usan vasos de chupito para hacer las medidas de un single o un double.

6. Nostalgia.

Este apartado estaba en el artículo que puse al principio. Cuando llegas a tu pueblo te dan ganas de ver la escuela donde estuviste, te quedas parado suspirando mientras miras un paisaje muy representativo de tu zona o dices en voz alta lo mucho que echas de menos España. Además, a mí me parece todo pequeño, aunque esto básicamente lo sientes cuando eres de pueblo: las distancias son muy cortas para caminar, las calles te parecen estrechas y en general recuerdas todo como más grande, como si la última vez que estuviste en tu pueblo fueras un niño.

7. ¿Cómo te va por allí?

La pregunta del millón. No es que no me guste que me la hagan, de hecho esto demuestra interés ajeno por mi vida. Además es lo más normal del mundo. Lo que pasa es que cuando ya es la 40ª vez que te preguntan eso en un día te quedas un poco mosca. Haces un resumen en 2 frases en plan “Pues trabajando, el clima no está tan mal”. Ya si respondes sólo “Pues bien” es una clara invitación a la otra persona de que te deje en paz. Y esto es una verdadera pena. Estando aquí en Baza me hubiera encantado quedar con más gente y echar más rato, pero cada uno ha estado haciendo su propia vida, y si ya viviendo aquí tienes esos conocidos con los que sólo intercambias un saludo, cuando vives permanentemente en otro país la distancia aumenta considerablemente. En verdad una verdadera explicación de tu vida tiene que surgir, bien cuando estás tranquilo en una terraza con tus amigos y ya se hacen preguntas más cerradas ¿Qué tal el trabajo, los amigos, que sueles hacer en tu tiempo libre?, o bien porque lo que sea se menciona en una conversación y tú ofreces tu contrapunto comparando con lo que hay en el país dónde vives.

8. Ha pasado el tiempo.

Tú te piensas que mientras vivías en el extranjero estabas aislado en una burbuja, que cuando llegaras a España las cosas iban estar como las recuerdas. Sin embargo, a pesar de que la gente en general sigue siendo la misma, muchos han avanzado en sus vidas: han acabado sus carreras universitarias, otros chavalines son ahora más altos que tú, unos se han echado una nueva novia/o, o incluso algunos han tenido un hijo. Cuando veo gente de mi edad empujando un carrito me planteo ¿qué estoy haciendo con mi vida? También puede ocurrir que no pilles algunas gracias de tus amigos pero lo bueno es que te contarán todas las anécdotas acontecidas en los últimos meses del tirón.

9. Tus padres son un coñazo.

Y digo esto sabiendo que mis padres me leen. Partimos del hecho de que al emigrar has conseguido por fin una completa emancipación, no sólo de vivienda como ocurría cuando vivías en tu piso de estudiantes en la gran ciudad, sino también económica. Durante los días que pases en casa de tus padres (y la que también es tu casa) recibirás preguntas y sugerencias del estilo "¿A dónde vas? ¿Has hecho la cama? ¿Por qué no te afeitas? No vayas a beber o acostarte muy tarde". Por supuesto, sabemos que todos queremos y respetamos a nuestros padres, y también apreciamos que nuestra mami nos guise cosas ricas (he terminado devorando guisados de verduras que cuando estaba en España apenas tocaba). Pero todos tenemos que volar del nido.

10. El agua sabe mal.

En esta visita me ha pasado que el agua de los caños de mi pueblo no me sabe tan bien. El ayuntamiento de Baza se enaltece con logos como “Ciudad del agua” y es cierto que te encuentras muchos caños y fuentes. Sin embargo, cuando comparo el agua de Belfast con la de aquí, la de Irlanda parece salida de un manantial. Y eso que aquí en Baza, con los días de sol que han hecho, uno bebía de los caños con mucha ansia. Recuerdo haber paseado por Granada seco vivo, y llegar a un caño que hay por la catedral y casi ahogarme. El agua de Granada, eso sí, es mejor que la de Baza. Como decía un amigo, prácticamente sale Lanjarón por el grifo.

11. Te dan ganas de quedarte.

A pesar de que tenemos ya una vida creada en el extranjero (yo llevo ya 2 años en Belfast), uno echa de menos su tierra. Mucha gente sigue emigrando y otros cuantos pocos están volviendo a España. Es verdad que estando aquí me dan ganas de mandar a tomar por saco Belfast y quedarme, pero luego, una vez allí, compruebas que las cosas no están tan mal: tienes tu independencia, ya conoces bastante gente y también es emocionante vivir en un país extranjero. A pesar de que algunas veces puedes estancarte en la monotonía, con un poco de iniciativa puedes hacer planes interesantes, sobre todo ahora en verano: alquilar un coche y visitar rincones de tu país, hacer rutas en bici, pillar un avión y plantarte en países vecinos que quedan más lejos de España, conocer gente random de países dispares… Pero yo sigo siendo de los que tarde o temprano volverán a España. Estando aquí me he puesto un ultimátum, “de aquí a 2 años”, pero nunca se sabe lo que puede ocurrir.

Etiquetas: extranjero , regreso , visita , españa

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Comentarios  

 
0 #6 Bg 06-04-2015 11:00
Yo emigré a Londres, volví a España y ahora me vuelvo a marchar. Creo que estoy de acuerdo con todo lo que escribes, cuando volvía de Londres hasta Madrid se me hacía pequeño. Me gustan las pintas de hortera y hasta yo misma me he convertido una. Eso sí, las tapas de Granada a mí a veces me confunden y te aseguro que muchas veces me planteo la vida allí.

Disfruta de Belfast ;)
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0 #5 española 06-04-2015 08:25
Primero te felicito, para emigrar hay que tener un buen par de cojones, eso no lo hace cualquiera. Hay un subnormal que dice que es mejor Londres y new York ese tarado no sabe ni lo que dice porque siempre ha estado a lado de su mamaita conozco Londres y también new York idiota y son dos ciudades que no creo que tu puedas llegar a emigrar y menos trabajar allí, con lo porrino que se nota que eres tú ni sales ni de coña de la falda de mamaita. En mi opinión si eres feliz allí donde estas quédate sin olvidar tu identidad y tu procedencia.
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0 #4 agstin gran canaria 05-04-2015 23:19
:D :D
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0 #3 v 05-04-2015 20:56
Llevo en Belfast algún tiempo y no estoy de acuerdo con la mitad de puntos.
A lo mejor, porque yo no vivía en un pueblo antes, pero me parece que todo está bastante más barato aquí.
¿Precios bajos en España? Serán las cañas granaínas, porque lo que es compra, vivienda, gastos...
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-16 #2 q 04-04-2015 21:52
Otro que se cree guay por vivir fuera y hacednos ver en su blog (que tener un blog también es de guays) que vive fuera y que es guay... basta ya, joder!!! Y para colmo vives en Belfast!!! Ni que estuvieras viviendo en Londres o New York!!!
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+2 #1 Ureki 04-04-2015 20:45
Mi mayor error en mi vida. Regresar a España tras vivir más de 20 años en Inglaterra.
Alli conseguí licenciarme con honores, un master y el titulo de profesor de Inglés.
Aquí en españa solo me sirvió el titulo de Ingles para dar clases partuculares.
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