5 Motivos por los que no me ha salido de la polla aprender alemán

La pregunta más mascada tras y durante mi estancia en Alemania ha sido si he aprendido alemán. La respuesta es un rotundo no, a lo cual seguía la gracieta que cuento siempre de lo que sé en alemán: yo soy un hombre, tú eres una mujer, tengo tierras. Y pedir cerveza. Eso no puede faltar. Así, aquí van los 5 motivos por los que no me ha dado la gana aprender alemán.

-Es un idioma feo de cojones: No hay más que ver esos palabros kilométricos con varias consonantes seguidas, con poquísimos orígenes del latín, sumado a lo basto que suena en hombres. Ya sabéis, ese tópico de que siempre suenan cabreados. Lo cual es verdad, excepto en las mujeres. En ellas suena curiosamente dulce. Supongo que estamos demasiado influenciados por las películas de la 2ª Guerra Mundial. Pero aún así, habiendo escuchado alemanes en vivo estos últimos años, puedo corroborar que parece que están cabreados cuando hablan. Volviendo a las palabras largas, en verdad son palabras más pequeñas juntas en un chorizo más largo. Ya sabéis, ellos gustan de las salchichas. Una rápida búsqueda en Google me indica que la más larga es Donaudampfschifffahrtselektrizitätenhauptbetriebswerkbauunterbeamten-Gesellschaft. Nada más que añadir.

-Puedes usar el inglés: ¿Para qué voy a aprender algo si con lo que ya sé me va bien? El saber no ocupa lugar, dicen, pero ocupa tiempo y esfuerzo (puntos que analizaré después). En la empresa en la que trabajaba en Alemania (que por si no lo sabías era Nintendo, eh) se usaba el inglés como idioma principal. El 90% de mis amigos de Alemania hablaban español. Cuando iba a restaurantes o tiendas usaba el inglés y en la inmensa mayoría de los casos me han sabido atender. Mis amigos que estaban aprendiendo alemán al final terminaban usando inglés para hablar con alemanes (excepto algún pro que había suelto por ahí). Más aún, en mi actual trabajo en España he tenido que hablar con algún que otro alemán y, sorpresa, hablaban inglés. Te pueden caer mejor o peor los guiris, pero su idioma MANDA.

-El esfuerzo no merece la pena: Muchas horas para pocos resultados. Me explico. De aquí a que, yo al menos, tenga un alemán suficiente como para que sea competitivo, tienen que pasar siquiera un par de años estando a tope con el idioma: haciendo cursos, hablando con alemanes en el tiempo libre, leyendo... 2 años que puedes usar en perfeccionar alguno de los conocimientos de tu profesión o ampliar ramas de manera más eficiente. Por ejemplo, en un par de meses puedes aprender un lenguaje de programación para incorporar lo enseguida a tu CV, o hacerte un cursillo de lo que sea en 3 meses, aprender más recetas, sacarte el carné de conducir ... Así, en el mismo tiempo de 2 años en el que aprenderías un alemán decente (contando como 1 habilidad) habrías obtenido muchas otras habilidades diferentes.

-Hay otros idiomas más útiles: Ya he mentado el inglés. Si tuviera que elegir un tercer idioma, yo personalmente elegiría francés (de hecho ya empecé hace años pero tras irme a Belfast lo dejé). Y como recomendación, tienes ahí el chino muy potente aunque es igual de feo o más que el alemán. A nivel de los países en los que te será útil, el alemán se habla sólo en Alemania, Austria y Suiza (y colonias random por el mundo, pero eso son pollas). Y quieras que no, a niveles pro de negocios toda esa gente va a terminar hablando inglés. Es como cuando se trata de idiomas como el catalán (nos internamos en terreno pantanoso). Que ellos quieran hablarlo me parece perfecto, pero prefiero aprender un idioma que hablan 500 millones antes que uno que hablen sólo 20. Cuestión de pragmatismo.

-Soy un perro: El motivo principal por el que no he aprendido alemán y que pesa más que las otras 4 razones juntas: la pereza. Allí en Alemania no es que mi trabajo fuera estresante ni mucho menos, pero cuando llegaba a casa, quitando las ineludibles tareas domésticas, muchas ganas de ir a un curso de alemán no tenía. Prefiero gastar mi tiempo libre en viciar, ver series o irme al bar. Por cierto, hoy es viernes. Ein Bier bitte!

10 cosas que tienes que hacer al irte de Alemania

Efectivamente, me vuelvo a España. Los motivos concretos de tal suceso pueden ser detallados en el bar más cercano solicitando cita previa con el menda. Eso sí, la cerveza que venga con tapa.

Lo malo de irse de Alemania es que no puedes pillar el vuelo y largarte con viento fresco. No, compañeros y compañeras, ya sabéis que a los alemanes les gusta el papeleo más que a un gato que le rasquen por debajo de la barbilla. Así que detallo aquí lo que hay que hacer para ver si a alguien le sirve.

-Hacer la decisión: Hecho básico que otros blogs que he visto no han tenido en cuenta. Tienes que hacerte varias preguntas: ¿Estás agusto en el país de acogida? ¿Las ganas de volverte han sido ocasionadas por un bajón temporal o de verdad deseas con todas tus fuerzas regresar? ¿Hay opciones laborales de verdad en España? Desde luego, una vez te entran las ganas de volverte lo único que puede frenarte es la situación laboral. Si tienes un trabajo del copón y ves las raquíticas ofertas de España puede que se te quiten las ganas. Yo por lo menos he investigado el sector de la informática y en Málaga hay bastantes ofertas. Ya que me vuelvo a España que sea cerca de casa. Empieza a aplicar a ofertas de trabajo en Infojobs y comprueba si tu perfil es interesante. Puedes mentir una mijilla en el periodo de incorporación diciendo que es inmediata, sólo para ver los resultados y si te llaman para entrevista meterles cualquier trola de que al final te ha salido otra cosa. Cuando te veas fuerte, harás el siguiente paso.

-Dar el aviso en trabajo y casa. En Alemania hay que dar 3 mesezacos de preaviso para dejar el trabajo y notificar al casero que te mudas. Eso dificulta la búsqueda de empleo en España ya que ellos te quieren ya, incorporación inmediata. Simplemente imprime un documento en el que digas en qué fecha te vas, tu nombre y dirección y que te firmen copia para ti y para ellos. Luego, en la empresa te darán otro documento firmado por recursos humanos confirmando que lo dejas y con los días de vacaciones que te quedan. Ojo con darle el aviso al casero con tiempo, no sería la primera vez que algún pesetero te obliga a pagar algún mes de más, y te tienen cogido de los huevos con fianza de mes doble. Otra cosa, aunque la tentación sea grande, no la líes los últimos días en el curro “cagándote en el convento”. Te conviene quedar bien para que tu jefe te firme una jugosa carta de recomendación.

-Borrarse del censo (abmeldung). Lo mismo que al llegar te censas con el anmeldung, al irte te descensas. En principio si no lo haces no pasaría nada, pero mejor hazlo no vayamos a pollas (puede que los porculeros de la tele te quieran seguir cobrando). Tienes que pedir cita por internet (recuerda, Google es tu amigo, yo lo encontré buscando “abmeldung Frankfurt”). Algunas oficinas te ofrecen los documentos para que los imprimas en casa y los rellenes con tranquilidad. Son un par de páginas con información básica en plan tu dirección actual, nombre y cuando te vas. Yo iba con el acojone de que no me atendieran bien por no saber alemán, pero las 2 personas que me han atendido eran jóvenes y sabían inglés. Simplemente vas a la oficina que te indiquen en la cita, entregas el papel en información, te confirmarán la cita y a esperar a que digan tu número. Lleva eso sí el pasaporte o DNI. A mí me preguntaron que a qué lugar me iba pero con un escueto “Granada” fue suficiente.

-Cerrar la cuenta del banco y otros contratos. En mi banco me han dado la posibilidad de programar el cierre de aquí a 3 meses, que se ve que es el máximo. Tienes que indicarles tu cuenta española, el BIC, y una dirección. La cuenta de Reino Unido sí que la dejé abierta, en un intento esperanzador de que la libra vuelva a subir un poco más para poder transferir mis ahorros. Luego, tendrás que cancelar claro cualquier contrato de teléfono, internet o el gimnasio (recuerda, el mero hecho de pagarlo no te hace estar petao). No puedo ofreceros información de las facilidades de cancelación que dan ya que yo tenía el móvil con tarjeta y le pagaba el internet a mi casero. Y no, no estaba apuntado al gimnasio pero de aquí a unos meses en España con una buena dieta y ejercicio podré parecerme más a Jason Statham no sólo por la falta de pelo.

-Hacer la declaración de la renta. El susto que me llevé en mi primera nómina fue mayúsculo, y eso que no pago tasas a la iglesia. Alemania es un estado muy socialista por mucho que haya estado la Merkel por ahí gobernando. Lo bueno, que puedes hacer, o más bien, buscar a alguien que te haga la declaración, que supuestamente suelen devolver bastantes buenas cantidades. Si buscas un asesor por ahí te pueden cobrar hasta 200 euros pero si te recomienda algún amigo a alguien, la broma te puede salir más barata.

-Vender muebles y otras zarrias. Normalmente la persona que entre después que tú a tu habitación estará dispuesta a pagar por los muebles que dejes. Yo no he hecho mucho negocio y apenas he sacado lo que invertí, pero si eres tú mismo quien busca al nuevo inquilino, ponte un poco exigente y pídeles una miaja más de la cuenta. Siempre puedes negociar para la baja si ves que no cuela. Hazlo porque las cosas por lo menos en Frankfurt están jodidas y hay mucha demanda pero poca oferta de casas de alquiler. En plan, o compras los muebles o el alquiler va para otro. Otra opción es vender por esta subweb de Ebay: https://m.ebay-kleinanzeigen.de Tampoco te vayas a flipar en esa web poniendo las cosas muy caras porque algunos muebles hasta los regalan. Y luego claro está, tienes la opción del marketplace de Facebook y el pertinente grupo de “Españoles en no sé qué pollas”.

-Mandar un paquete a España. No hay semana en la que no pregunten recomendaciones para una empresa de paquetería en los grupos de “españoles en” del Facebook. La respuesta la tienes en este vídeo de los Lendakaris Muertos.

Venga, os doy mi recomendación. Cuando mandé cosas de Belfast a mi pueblo usé Ecoparcel y fue bien. La cantidad de zarrias que uno puede acumular es increíble. Diógenes seguro que fue inmigrante.

-Regalar cosas a tus amigos. Vale, el frigorífico o la tele es normal que quieras venderlos, pero no me seas cutre de querer colar cosas como sartenes usadas o botes de comida por la mitad (verídico, visto en el grupo de Españoles en Belfast). Llama a tus amigos para que saqueen tu casa antes de irte y ya verás que contentos se ponen. Yo tengo una jarra de cristal de 3 litros muy apañada que he usado para el gazpacho. El primero que llegue se la queda.

-Comprar el vuelo. El momento de comprar por fin un vuelo sólo de ida a España es épico. También puedes calcular cuando salga aún más barato porque a fin de cuentas supongo que un día arriba o abajo para irte da igual. No es lo mismo que cuando planeas las vacaciones al milímetro.

-Hacer una fiesta para celebrarlo. Si es menester haz una despedida gitana, es decir, fiestas y cenas durante varios días. Ir de bacanal a ese restaurante que echarás tanto de menos, alquilar un yate, enciegarte como un cabrón, despertarte debajo de un puente sin saber cómo has llegado ahí. Cosas que te hagan recordar con cariño Alemania o el país que dejes.

Y un consejo final, deja hueco en la maleta para los regalicos de despedida que te hagan. Una bandera del país en el que estás firmada por tus amigos no falla.

10 cosas curiosas de las casas alemanas

Ya escribí un post sobre ciertas cosas de Alemania que habían llamado mi atención por ser únicas de este país. Ahora voy con otra lista de detalles que he podido ver en las viviendas alemanas, al menos en Frankfurt.

-Puertas interiores cerradas con llave: Ya os mostré los esperpénticos váteres que existen en algunos servicios alemanes. Otra de las peculiaridades es que esta gente no usa pestillos. Cuando vas al servicio para atender ciertos asuntos de Estado como liberar presos políticos presionado por activistas como tu esfínter, tienes que impedir que tu compañero de piso abra la puerta y se lleve un susto al ver a un tío o una tía cagando. Así, para cerrar tienes que girar una llave. Puede parecer un detalle nimio, pero a mí me resulta pesado tener que darle tantas vueltas a la llave, sobre todo cuando te estás yendo por las patas abajo. La simpleza de un pestillo, por favor. En edificios más modernos ya sí encuentras pestillos de estos de girar una pieza de metal 90 grados. Puertas con cerradura también se pueden encontrar en otras habitaciones, incluso la cocina. Puestos a encerrarse en algún sitio, que sea dónde haya papeo.

-Anmeldung y abmeldung: Estos palabros tan feos han desembocado en españolizaciones como anmeldarse. Se trata de registrar dónde vives en una oficina del estado alemán. Anmeldung es registrarse, y abmendlung desregistrarse, o desanmeldarse (no leer en voz alta pues podrías morderte la lengua). Prácticamente estás obligado a registrarte para cosas oficiales como tener un trabajo o una cuenta del banco. Cómo les gusta a los alemanes el papeleo… Precisamente por culpa de esto, tiene lugar el siguiente punto.

-Licencia de TV ineludible: Ya cuando vivía en Belfast recibía cartas que me instaban a pagar una licencia para ver la tele. Pero como yo usaba mi pantalla para jugar a la consola o enchufar el ordenador, elegí la opción de no pagar indicándoles amablemente para qué usaba mi tele. Que les den a los de la BBC. Aquí en Alemania no hay cojones a negarse. Sea la excusa que les pongas, hay que pagar. Ya asumen que verás la tele aunque sea en tu portátil. Hasta los sordos o los ciegos tienen que pagar (alegan que éstos últimos podrían escuchar la radio). Si te niegas te puedes meter en un follón que no sabes ni dónde te has metido (ha habido casos de cárcel). Creo que eran unos 15 euros al mes. Ya tuve mi ataque de rabia con este tema, pero os lo contaré en otra ocasión (cuando hable de cuando vivía con el peluquero maricón). Aunque pensándolo bien, en España también terminas pagando a TVE sí o sí con los impuestos. Lo que hacen los alemanes es un tipo de excusa para garantizar independencia con el Estado, que luego vaya usted a saber si se aplica. En el año y pico que llevo en Alemania no he puesto la tele ni una vez.

-Nombres en las casas: Si vives en un bloque de pisos, ahí no hay 3º derecha ni noveno B. Las viviendas individuales se identifican por un nombre o nombres de las personas que viven en ella. Algo que es impráctico para la privacidad pero práctico para otras cosas como que te entreguen bien un paquete o que llegues a un edificio y puedas saber dónde vive tu amigo. Así, hay que ponerle una pegatina a tu buzón y a tu timbre con tu nombre. Es algo que me extraña que tengan los alemanes por su famosa inflexibilidad. Me imaginaba más la frialdad de un número y una letra.

-Ventanas con 2 métodos de apertura: Una ventana, hasta donde yo comprendía, se abría para un lado o para otro. En horizontal como una puerta, o en vertical, para que entre el aire e impedir que no se te inunde la casa en caso de que llueva. Pues en las casas de Alemania se abre para los 2 sitios, según pongas la manivela. Así, es normal que uno se crea que se ha cargado la ventana cuando ve que se ha desencajado de todos los lados. Que no cunda el pánico, la ventana no caerá sobre tu cabeza. Ajústala a tu gusto según la ocasión. Maravillas de la ingeniería alemana.

-Sótanos: Por lo que he visto, todos los edificios de Frankfurt tienen unos sótanos con una serie de espacios separados que corresponde cada uno con una vivienda. Se trata de una suerte de trasteros que resultan bastante útiles. En mi casa de Belfast teníamos un cuarto de las escobas que daba miedo meterse a buscar algo. En las 2 casas en las que he estado viviendo en Frankfurt tenía uno de estos trasteros que me han permitido tener cajas y otras zarrias cómodamente.

-Hay que avisar con mucho tiempo de antelación de que dejas la casa: Por ley son 3 meses, aunque con mi anterior casero tenía estipulado un sólo mes. Y aún así tuve follón con él, porque avisé que me iba de la casa a mitad de Mayo y tuve que pagar el mes de Junio entero por duplicado en mi vieja y en la nueva casa. Y me toca mucho la polla porque un casero en Frankfurt chasca los dedos y tiene 20 personas interesadas en la habitación. Y parece ser que no he sido el único pringado, he oído casos similares, de incluso tener que pagar 2 meses sin estar viviendo en la casa.

-Internet rancio: Tanto que están avanzados y el internet en Alemania, o al menos Frankfurt, va como el culo. Da igual la compañía. A la lentitud y caídas de Internet hay que sumarle la estricta legislación de descarga de contenidos. A mi actual casero le llegó una carta de aviso con posible multa porque supuestamente alguien vio una película con copyright, pero al final no pasó nada. Solución: usar proxys (pregúntale a tu amigo informático más cercano).

-Casas sin salón: Los caseros alemanes, como ya hemos visto, son unos ansias con los dineros, así que para poder alquilar una habitación más, convierten lo que sería un salón en otro dormitorio. A no ser que te pilles tú sólo un piso, es la tónica que he visto en todas las casas y pisos cuando estuve buscando. Esto se traduce en solitarios inquilinos encerrados en su habitación. Cómo echo de menos el salón de mi antigua casa de Belfast con mis chupicompis… Aunque esté cada uno a lo suyo, me gusta mucho esa sensación de familia de estar todos en la misma habitación.

-Muebles gratis: No todo iba a ser malo. Si vas a comprar mueblacos al Ikea es que eres un pringao. Porque la gente regala de todo. Hay una micro web dentro de Ebay en la que la gente regala cosas, además de que si vas por la calle siempre te vas a encontrar algo que la gente tira. Claro, no te vas a llevar un sofá de la calle no vaya a ser que pilles alguna enfermedad venérea. Pero por estos 2 medios yo he conseguido 2 sillas de madera, una plegable, una silla de oficina, una mesa y una mesa baja para la tele. Todo en perfectas condiciones. Vamos, para casos de gente que va a estar poco tiempo en Alemania esto viene de perlas. Si te vas a amueblar tu casa de persona importante para vivir varios años en Alemania ya es otro tema.

10 cosas que me han llamado la atención de Alemania

Por asuntos de la vida, el pasado enero me mudé de Belfast a Frankfurt, en Alemania. A pesar de que los alemanes me parecen más normalitos que los británicos en cosas básicas (usan el euro, conducen por la derecha, los enchufes que tienen son los mismos que los de España), aún tienen aspectos que han logrado captar mi atención, si bien no deja de ser un país occidental y el choque cultural no es tan grande como si te fueras a vivir a China o a Nosequejistán.

-Váteres con superficie elevada. Empezamos con un tema escatológico para que, en el caso de que tengáis la manía de comer delante del ordenador o con la tablet, dejéis de hacerlo, que es una costumbre fea (yo mismo lo hago y tengo que quitarme el vicio). El caso es que la primera vez que llegué a mi piso alemán me dispuse a loguear mi primera cagada en la app Places I’ve Pooped (sí, EXISTE) y me llevé una desagradable sorpresa. Disponíame a tirar de la cadena cuando fui a hacer el chequeo de váter rudimentario y noté algo diferente. Es algo que hacemos todos, no os vayáis a escandalizar por nada. Uno va y mira al váter después de cagar, esto es así. Quizá uno no se fía por si has cagao fuera del trono. Total, que tras lanzar una mirada al excusado esperando ver el papel que has usado para limpiarte tapando convenientemente tu mierda capuzada en el agua, en su lugar, ves un zolocotrón de proporciones épicas que bien podría servir de inspiración para hacer un nuevo icono de Whatsapp. Es una imagen bastante obscena que realmente hace replantearte tu dieta ¿de verdad ESO ha salido de mí? El motivo de tener tu excremento tan a la vista, es que en lugar de tener un "pozo" con paredes casi verticales para que los truños resbalen hacia su interior, algunos váteres alemanes tiene una especie de plataforma en la que apenas hay agua (ver foto debajo). Ya había sospechado cuando, al hacer el desacople, no había oído el "plohp" característico de un ñordo al sumergirse en el agua. La ventaja, que nunca te pasará esto de que te salpica el agua en todo el ojal cuando cae el zurullo, suceso bastante molesto sobre todo en invierno. Se ve que la explicación de dicho diseño alemán es debido a que está preparado para que las personas enfermas puedan ver el color de su mojón y puedan informar a su médico. Pero bueno, en peores sitios hemos cagado.

-Reciclaje de botellas con reembolso. En los supermercados existen unas maquinitas en las que puedes echar tus botellas de plástico y latas y por cada una te dan 25 céntimos. Estos 25 céntimos en verdad los pagas al comprar el producto. Me parece una forma bastante acertada para fomentar el reciclaje. En España se ve que grandes cadenas de supermercados se negaron a hacer la inversión en dichas máquinas y así vamos, que importa más el dinero que el futuro del planeta. En Alemania se puede ver a los mendigos rebuscando botellas en la basura. El vidrio también tiene su manera especial de reciclar. Hay separación para 3 tipos de vidrio: marrón, verde y transparente.

-El agua con gas es el agua por defecto. O sea, que si pides agua en un restaurante sin especificar, te van a poner agua con gas. Y no se trata de gaseosa como la Casera, bebida rancia por antonomasia. Ésa por lo menos tiene un regustillo a limón. No, se trata de una bebida que sabe a tubo de escape, a anestesia caducada de dentista o a cartucho de Nintendo Switch (hay gente de Internet haciendo videos chupando cartuchos de la consola porque se ve que está amargo para que no se la coman los críos). En mi empresa te dan agua gratis. Hay 2 tipos, así que como no sé alemán, moví una botella del primer tipo para ver si salían burbujas. Aquello tenía más fuerza que la cerveza de la broma que le hace Bart Simpson a su padre. Así que por descarte, cogí del otro tipo. Digo de catar el agua y pegué un trago bastante largo pues estaba más seco que el ojete de Espinete. No solté el agua a presión como un aspersor, pero sí que tuve que levantarme al servicio para escupir. Se ve que en mi curro tenemos 2 tipos de agua: con gas y con un poco menos de gas. De verdad, yo no sé cómo puede gustarle a esta gente el agua así. Y para colmo el agua del grifo sale con mucha cal así que me estoy apañando con una jarra con filtro que me he agenciado. Paso de comprar agua, me sentiría estúpido comprando algo que de siempre he asumido que es "gratis" (si ignoramos las tasas del agua). Aunque me va a tocar comprar filtros, sigue siendo más barato que ir al súper a por "Lanjarón".

-Barrio rojo en plena ciudad. Putas, Harry, putas. La historia es la siguiente: íbamos mi amigo Pablo y yo paseando por Frankfurt (implicar a alguien más en este tipo de sucesos siempre suaviza cualquier sentimiento de culpabilidad que pudiera haber), cuando decidimos echar por una calle del centro que no habíamos visto nunca, entre la antigua sede del banco central europeo y la estación de tren central. Todo muy céntrico. De pronto vimos otra calle con luces curiosas que llamaron nuestra atención. "No puede ser lo que creemos que es". Y efectivamente. Locales de striptease, entradas de pubs con mujeres ligeras de ropa en lugar de fornidos porteros, sex shops, hostales "love hotel"... Un putiferio en toda regla. Para agravar más la situación, en otra de las calles vimos una agrupación de mendigos bastante numerosa. Había calles con peste a meado, yonkis pegando voces, relaciones públicas intentando embaucarnos en perfecto alemán para acceder a sus servicios... Toda la depravación que quieras y más a escasos metros de imponentes edificios de oficinas de bancos. Y yo que pensaba que esa gente era más de yates y coca (y putas, pero a las que llaman escort). En España es cultura popular que las profesionales del sexo se ponen en polígonos o están en locales rancios de carretera, por lo que me pareció curioso.

-Se puede beber en cualquier sitio. Después de haber vivido en un país en el que en cada esquina hay una señal que avisa de cuantiosas multas en caso de beber en la calle, lo de Alemania me ha parecido liberalizador. Plazas con montones de gente reunidas, otras haciendo cola en los kiosk para comprar cerveza, gente con sillas de camping bebiendo vino en copas de cristal en la orilla del río. Una bacanal botellonil. Aunque en verdad es más cervecil que otra cosa, no se ve mucho a gente haciendo el clásico botellón con coca cola y bebida espirituosa. De todas maneras, aún me sigue pareciendo un poco de yonki lo de beber en el metro o el tranvía. De hecho hace unas semanas cuando iba a trabajar el que estaba sentado a mi lado iba bebiéndose un cervezón. También es muy típico hacer barbacoa en la orilla del río.

-No hay límite de velocidad. Al menos en algunos tramos de las autopistas, las autobahn. Ésta es la favorita de los cuñaos. Sí, esos cuñaos que han ido a Alemania a comprarse un coche o a por piezas. En verdad personalmente no creo que necesitara ir más rápido de 150 Km/hora, pero si tienes un cochazo (aquí hay BMWs y Audis a espuertas) puedes cumplir tu sueño de ir a 300 y luego presumir en las comidas familiares: "Lo que oyes cuñao, me hago Frankfurt-Berlín en 3 horas y porque tuve un pinchazo". Sólo he tenido la oportunidad de montarme un par de veces en un coche por autopista. Una de ellas era con un ruso que sabe español y se cumplía otro tópico: llevaba una cámara en el coche. Esto es porque en Rusia cuando se lía parda en un accidente usan las grabaciones como prueba. En la Rusia Soviética todo sería posible, pero lo que es en Alemania esta práctica de grabar es ilegal por temas de privacidad.

-Hay un montón de parcelas, que son como minicortijos, en las afueras de las ciudades (al menos en Frankfurt) y en el río. Tendrán unos 60-70 metros cuadrados cada una y los alemanes siembran ahí sus cosillas. Se ve que en Frankfurt las alquila el propio ayuntamiento a un precio tirado (100 euros/año) pero hay mucha lista de espera. O al menos eso me contó el otro día un españolito que conocí. No descarto la falsedad de los datos dado el cuñadismo que desprenden. Aunque más que para sembrar, yo he visto que la gente la usa más como lugar de domingueo para barbacoas. Para los que tengan la vena cortijera a pesar de estar en el extranjero.

-Hay librerías en la calle. Sí, son como vitrinas que hay en mitad de la calle donde la gente deja los libros que ya ha leído para que los coja alguien random. Se supone que el sistema va de compartir, que dejas un libro y coges otro. Un invento que ni de coña funcionaría en Españistán.

-Bicis por todos lados. No llega al nivel de Ámsterdam por lo que me han contado, pero sí que hay un nivel notorio de bicicletos. Hay bicis por todos lados, y eso que el transporte público es bastante decente: la tarjeta mensual vale 86 eurazos en Frankurt, pero gracias a eso tienes acceso a todo el transporte público: tranvías, trenes de cercanías, metro y autobús. En invierno veremos a ver cómo me las apaño, pero como estamos teniendo una primavera-verano bastante parecida a España, ahora estoy yendo al curro en bici. El nivel de agresividad es similar al de los coches: los ciclistas top que van en mallas se encienden si ven a algún incauto peatón por el carril bici, hay adelantamientos constantes (cuando son las 8 de la mañana que voy con toda la pachorra me adelantan hasta los abuelos) y el ritmo es en general frenético. Mucho mejor que Belfast en este aspecto, dónde hay 2 carriles bici mal contaos.

-Calles oscuras. Es una observación nimia, pero he notado que por la noche hasta calles bastante principales están con las farolas muy flojas. Será un tema de eficiencia energética, pero según qué calle no me ha dado muy buen rollo caminar por ahí. A pesar de que se ve mucho chungo por “Konstableryonki” (así es como llamo a Konstablerwache, una plaza del centro de Frankfurt) en general me siento bastante seguro excepto en momentos contados.

10 cosas que NO echas de menos de España

Todos los expatriados nos autotorturamos compartiendo artículos de las cosas que echamos de menos de España, dejándonos intoxicar por la nostalgia en múltiples conversaciones, fantaseando por una vida mejor que tendríamos en nuestra tierra de origen. Vamos a ver, ya que habéis dado el paso de iros por ahí, por lo menos pensad con optimismo para hacer vuestra estancia lo más placentera posible. Por eso, aquí os pongo 10 cosas que yo no echo de menos de España, para que veáis que no todo es una tortura. Por supuesto, la lista está abierta a discrepancias.

-Información mediática: Para ver la televisión en Reino Unido se requiere pagar una licencia anual de 145.50 £. Por supuesto, puedes hacer una españolada y enchufar tu tele a la antena sin pagar. Aunque de todas maneras viviendo en la era de Internet la mayoría ya no vemos la tele. A lo que me vengo a referir es que estamos alejados de la casposidad que se ve en la televisión española. Política, fútbol, corazón... Noticiarios sobre deporte de media hora en los cuales 25 minutos son de fútbol, de los cuales 15 son del Real Madrid y el Barça y 5 sobre el peinado de Messi o los calzoncillos de Cristiano Ronaldo. Noticias sobre corruptelas nuevas cada día con dirigentes que salen indemnes. Programas de 4 horas en las que una manada de iletrados discuten cotilleos de famosos. Por supuesto en España puedes optar por no verlo, pero en la oficina, en tu grupo de amigos, en la calle, seguirás oyendo de lo que hablan. En mi estancia en el extranjero estoy a salvo sobre todo de la prensa rosa, saliendo casi siempre temas distintos al fúbol o política. A no ser que te metas en Facebook tras un suceso político sonado.

-La picaresca: La verdadera Marca España. Me contaba un amigo que aquí en Reino Unido sólo le habían robado una vez, y fue el abrigo unos españoles. A mí sí que me han robado ya un par de bicis, pero no he sufrido ningún atraco. Pero en general, me siento más seguro que en España. Hay más honestidad. Si se te cae un billete, el que te ve por detrás te llama para decírtelo. La gente respeta las colas, sobre todo en el autobús (en Granada recuerdo que eso era la ley de la selva). Si entras a un supermercado no te piden que dejes tu mochila en caja. Las medidas de seguridad son menos exigentes (excepto en bares por otro problema diferente a la deshonestidad llamado alcoholismo). Los europeos no latinos parecen ser más confiados y honestos, y es un tema que deberíamos implantar más profusamente en la educación española.

-La Cruzcampo: Hay algunos que se atreven a llamarla cerveza. Pese a que es una bebida que no tiende a ser exportada, en Reino Unido sí verás algunas cerves similares como Coors Light o Carlsberg, que deben ser evitadas a toda costa. Más aún con la explosión de las cervecerías independientes, que expanden el mundo de la birra a niveles de sibaritismo insospechados. Os recomiendo en particular empezar a beber IPAs (India Pale Ale) y ales en general, cervezas con más cuerpo y aroma. Desde luego, opciones más a tener en cuenta que el meao de burra que es la Cruzcampo. Siendo granadino, tampoco quiero decir que la Alhambra sea la ostia, pero potable es.

-La calor: De esto ya he hablado varias veces. Pero en serio, dejad de quejaros de que hace frío en países más del norte, porque en España hace igual o más en invierno. Y los veranos son particularmente tórridos. Con lo fresco que he estado yo este verano y lo mal que lo pasé un día que fui a Granada en mi visita a España, que el mercurio alcanzó 45º. (Decir esto para expresar la temperatura haciéndose el guay es un #RancioFact). Esas sudaeras y sensación de estar chorretoso...

-Mañanas de domingo inexistentes: Sales de casa a las 11 de la noche para acabar acostándote cerca de las 7 de la mañana. Las consecuencias, que te despiertas el domingo a las 3 de la tarde esperándote una paella como desayuno. Esto en Irlanda no pasa. Vale, sí, cierran los bares antes y te pueden cortar la fiesta. Pero por ello hay que salir antes, a las 8 más o menos y así cuando te acuestes a las 3 y pico, puedes levantarte a las 11 y algo y así podrás aprovechar la mañana del domingo para algo productivo. También se puede dar el caso de que no te levantes porque hayas pillado un ciego del copón, pero eso es más bien que te estás adaptando al medio local.

-El reggaeton: Existen cientos de géneros musicales, y si bien algunos no encajan en la discoteca, no tienes por qué abusar del electro latino, amigo DJ español. Tienes pop, dance, techno, hip-hop y rock indie, géneros que pueden gustar a la mayoría de personas mainstream. A mi me gusta el metal, pero no estoy pidiendo que pongan una canción de Cannibal Corpse en la Mae West ni tampoco la erradicación total del reggaeton (a día de hoy sigo incapaz de pronunciarlo bien, siendo objetivo de mofa, como si fuera cultura general). Pido una variedad que observo en discotecas de Belfast. Puedes poner los 3 ó 4 hits del momento del reggaeton para ir pasando por pop-rock nacional, éxitos internacionales del estilo de Sia o Bruno Mars, algo de techno, luego salsa, rumba... En serio, hay muchas posibilidades y no hay que agotar al personal con un género musical repetitivo, imbailable (los que me conocen saben que soy un bailongo) y con temática sexista.

-Vacilones y abusones: No se si será cosa ya de la edad o la situación, pero el caso es que en Belfast no me he encontrado con ningún personaje del estilo que hacen bullying en la escuela o este tipo de cani que como establezcas contacto visual empieza con su retahíla de “¿m'estáh vasilando?”. En algunas visitas a mi pueblo aún he tenido que lidiar con un par de subnormales que sólo buscaban camorra. Aquí me he chocado sin querer con algunos chandaleros con malas pintas y hasta me han dicho ellos sorry.

-Jornada partida: Se trata de que te tienes que ir a tu casa a comer en mitad de tu jornada laboral y luego volver al rato. Pese a que si tienes este tipo de jornadas una siesta cae sí o sí, resulta ser un inconveniente bastante gordo para aquellos que vivan lejos de su lugar de trabajo. La jornada ininterrumpida se está empezando a instaurar en España, y a mí me resulta mucho más cómodo echar tus horas del tirón y luego relajarte en casa.

-Empresas explotadoras: Si tienes la suerte de pillar trabajo en Hispania, tendrás la posibilidad de poder estar con tu gente más a menudo. También depende porque si eres de Andalucía y pillas curro en Cataluña estamos en las mismas. El caso es que la emoción de trabajar en tu tierra dura hasta que tu jefecillo se acerca a tu sitio un ratillo antes de que termine tu jornada para encasquetarte una tarea adicional la cual por supuesto tienes que terminar antes de irte a casa. Esas horas extra que echas te las va a pagar Peter o Rita la cantaora. Y claro, hay un miedo instaurado de que si te niegas te echan para meter a alguien que sepa tolerar más la explotación. En mi empresa actual tampoco te creas que te pagan tanto la hora extra (al final por los impuestos cobras menos que una hora normal), pero sí que conozco casos de que pagan 1.5 o incluso el doble de la hora normal.

-Sacar dinero sólo en el cajero de tu banco: No todos los bares aceptan tarjeta, así que algunas veces te toca explorar la ciudad en búsqueda de un cajero de tu banco. Porque si sacas dineros de un cajero random te pegan luego un clujío en la cuenta. Esto en Reino Unido no pasa. En verdad tiene cierta lógica que te cobren algo por usar un servicio que te proveen (tienen que mantener el cajero), pero por otro lado ¿cobrarme por acceder a mi propio dinero? Venga hombre.

Total, que ya que nos ha tocado vivir en el extranjero por una temporada, al menos empezad a apreciar lo bueno que tenéis. Ya habrá tiempo de volver.

Ranciofacts del emigrante

Los ranciofacts son todas esas frases caducas, chascarrillos fáciles repetidos hasta rabiar, clichés, y costumbres de cuñados. Por muy moderno que te creas, ya por el hecho de creerte moderno puede que seas un rancio. Yo, como licenciado en ranciedades y teniendo como inspiración al gran Pedro Vera (leo religiosamente sus viñetas mientras me siento en el trono) me propongo recopilar algunos de los ranciofacts más típicos de emigrantes españoles. Sin más dilación, comenzamos.

El emigrante español (también serán válidas las bromas diciendo que eres un exiliado) empieza su aventura diciendo que va al país que sea a buscar trabajo y ya de paso a aprender el idioma. La ilusión de aprender el idioma se mantiene hasta que al final termina juntándose más con otros españolitos que otra cosa (el rancio sino del entusiasta políglota). Algunos ilusos (yo mismo) llegan pensando en estar un año o menos y mira ya el paso que llevamos (3 años y medio yo). Durante su estancia en el país extranjero, cada vez que oiga a gente hablar en español, le susurrará a sus compañeros "Eh, mira, esos son españoles...". Eso si no te ha pasado también lo de que te pones a rajar de alguien y resulta ser español.

El españolito medio pasará la mayor parte de su tiempo libre quejándose del país. Es común verles en los supermercados quejándose de que no hay colacao, fideos ni lentejas. No me extrañaría que de un momento a otro el Tesco pusiera una canción como la del Mercadona para adaptarse al españolismo reinante. Tal y como ya recopilé, los españoles nos quejaremos largo y tendido sobre múltiples temas, destacando el tiempo y la comida. Es muy hipócrita y rancio lo de decir que la comida del extranjero es una mierda y luego haber ido a un McDonalds o un Burger King en España.

A la reina de Inglaterra se le atraganta el té cada vez que al emigrante en islas británicas le preguntan que como le va en Inglaterra. Da igual que esté en una de las cientos de ciudades disponibles en Escocia, República de Irlanda, Irlanda del Norte o Gales. Parecido a la gente que llama chinos a todos los asiáticos. Tampoco falla que algún familiar te emperche para que le digas algo en inglés o en el idioma del país en el que estés. Así, repentino, como si tuvieras que demostrarle que de verdad sabes otro idioma. Ni que decir que ya le puedes hablar en klingon o en latín codificado que no se dará ni cuenta. En la tele verás la típica reseña noticiaria sobre ingenieros con 3 carreras que terminan trabajando de friegaplatos en Londres.

Ya a la vuelta de una visita a Españistán, es muy rancio (y molesto) que te paren los del control del aeropuerto para descubrir una maleta llena de chorizo, jamón y queso. Media despensa metida en tu equipaje. Que esperaban, ¿que estuviera llena de sueños e ilusión? Eso si no te ha pedido algún amigo que te lo lleves en la maleta. En el trabajo, si resulta que ese día hace sol, te dirán que te has traído el buen tiempo de España. Cuando te pregunten que tal las vacaciones caerá seguro un "cortas". Habrá una sesión de comparación de moreno de piel con los guiris. Que esa es otra, no falta el listo que te dice que en el extranjero el guiri eres tú. También te habrá pasado que le digas a un guiri que eres español y te diga los sitios de España en los que ha estado.

Los grupos de Facebook de Españoles en [ciudad random] son un cúmulo infecto de ranciofacts. Si bien estos grupos pueden resultar útiles para ciertas consultas, el usuario medio da rienda suelta a su pereza y en lugar de hacer búsquedas de 2 segundos en Google prefieren sobrecargar el grupo con consultas que tardan más tiempo en escribir y también tardarán más en recibir respuesta. No hay semana que la gente no pregunte en estos grupos como enviar un paquete a España. Ni una puta semana. También es muy típico ver gente vendiendo sus cosas cuando se vuelven a España. A pesar de que hay gente que vende cosas útiles como estanterías o televisiones, hay algunos productos a la venta que harían sonrojarse a los rumanos que venden cosas robadas de cortijos en el rastrillo de mi pueblo. Sartenes usadas, paquetes de comida empezada, bandejas de horno quemadas, edredones descoloridos, lámparas catetas... A mi me daría vergüenza hasta llevar esas cosas a las charitys. A ésto hay que añadirle gente preguntando con toda la cara que le ayuden a buscar casa y trabajo, spam de clases de salsa y los ocasionales trolls (yo mismo he sido partícipe involuntario de trolleos en el grupo de Españoles en Belfast). Si este grupo ya satura posts ultra rancios, no me quiero imaginar cómo estará el grupo de Españoles en Londres. Juro que también existen o existían grupos como "Españoles en Belfast con sus mascotas, Españoles de marcha por Belfast, Españoles con hijos en Belfast".

Ya que estamos en Facebook, también es uber rancid traducirse el nombre al inglés, en plan: Juan Moreno Romero > John Brunette Rosemary. O: María Dolores Manzano González > Mary Pain Apple McGonza. Y ya para despedirnos, terminamos diciendo que ya es una rancia-tradición el regalarle una bandera del país en el que se esté firmada por los amigos al que se vuelve a España como regalo de despedida.

10 motivos para quedarse todavía en el extranjero

Cuento ya por 7 las personas que se han ido o se están yendo este mes definitivamente a España de mis círculos de amigos. Si bien entiendo el deseo de retornar a casa, a estar con la familia y aprovechar el periodo estival para tomar el sol, yo creo que todavía es pronto para volver. El Brexit ha ocasionado múltiples reacciones, pero aún no es motivo para huir espantado. Os escribo aquí entonces las 10 razones por las que todavía creo que los emigrantes deberíamos aguantar un poquito más en el extranjero.

-Experiencia laboral: Este fue el motivo número uno para irnos a vivir al extranjero, empezar a trabajar no sólo por un salario digno, también para hacernos destacar entre esa gigante masa de desempleados españoles. Mientras sólo una minoría afortunada ha conseguido un trabajo de lo suyo en España, otros tantos aguantan el tipo formándose aún más, o símplemente están de brazos cruzados, o aplicando en Infojobs esperando el milagro. Seguir trabajando en el extranjero añadirá un importante valor a tu currículum que definitivamente te hará cumplir ese famoso requisito de años de experiencia. Romperíais ese círculo vicioso: no tengo trabajo porque no tengo experiencia, no tengo experiencia porque no tengo trabajo.

-Contraste salarial: El salario mínimo en Reino Unido es 1.110 Libras brutas (antes de impuestos). Tras impuestos, e incluso estando ahora la libra en mínimos históricos, el salario mínimo se te quedaría en 1200 Euros, bastante más que los 655,20 Euros mínimos de España (764.4 en realidad ya que en España tenemos las mal llamadas pagas extraordinarias, que son en total 14 pagas anuales). Ya trabajando de camarero en Reino Unido tendrías un salario superior a un informático con poca experiencia (he oído casos de gente cobrando 800 euros al mes de ingenieros). Si vuelves a España y tienes la potra de encontrar trabajo prepárate para el choque económico. Es verdad que la vida es más cara en Reino Unido que en España, pero también depende de la ciudad. Mi vida en Belfast es más barata que la vida en Madrid ya sólo por el alquiler. Así que recomiendo aguantar un tiempo más en el extranjero para tener ese colchón económico que necesitarás cuando quieras volverte.

-Seriedad en la empresa: Mi empresa no es de las mejores (de hecho hay un descontento general, también depende a quién le preguntes), pero ya son más serios que en España. Hablando en general sobre la experiencia en Reino Unido, tenemos: Despidos procedentes pagados, más de un mes de vacaciones, los empresarios te valoran más... De España no hago más que oir de EREs (mi tía tuvo que pelear por el finiquito que fijaba la ley y obtuvo bastante menos), vacaciones escasas y concedidas a regañadientes, el miedo a ser despedido si no tragas con lo que te exige el jefe ya que detrás habrá cientos de personas más que quieren tu puesto... En España somos muy chanchulleros. Yo he podido observar que aquí se portan mejor, o por lo menos cumplen la ley.

-Vas a ser bilingüe: Mi inglés es una bazofia pese a haber estado aquí en Belfast 3 años y pico (culpa tengo de juntarme mucho con españolitos) pero ya es de seguro mejor que cualquiera con un B2 obtenido en una escuela de idiomas de España. Si insistes saliendo de la zona de comfort juntándote con extranjeros casi exclusivamente, viendo pelis en inglés (y si tienen subtítulos que sean también en inglés) y ya si encuentras pareja extranjera mejor que mejor, conseguiriás ser bilingüe en poco tiempo. Como decía una amiga, el idioma se aprende desde la cuna o desde la cama. Cuando vuelvas a España, asumiendo que vuelves a tu ciudad, dejarás de tener un acento exótico, aparte de que si no lo mantienes, tu nivel de un idioma extranjero bajará más rápido de lo que esperas.

-Enriquecimiento cultural: Tras el Brexit y los atentados, los ataques racistas se suceden a diario. Parece como si los racitas tuvieran una excusa para airear su intolerancia a otras nacionalidades. El hecho de vivir en el extranjero hará crecer tu tolerancia. Los españolitos somos muy dados a ser racistas con suramericanos, musulmanes y rumanos, así que tus experiencias con multitud de variadas personas de diferentes paises te harán distinguir a las personas no por su origen étnico, si no por lo que la persona realmente es. La diversidad en la gente con la que te mezclas te dará además la posibilidad de enriquecerte como persona. Te hará alguien más interesante para contar anédotas. Si ya tenías historias inolvidables con tus amigos del pueblo, imagínate lo apasionantes que resultarán tus relatos sobre los fiestones que te pegaste con tus amigos alemanes o las excursiones que hiciste con tus amigos irlandeses por territorios ignotos.

-Nuevos amigos: Nuestros amigos de España son para siempre, eso lo sabemos de sobra. Siempre estarán esperándonos y si algún día tenemos que retornar, enseguida nos adaptaremos a la nueva vieja vida. Sin embargo, al estar en el extranjero cada día tienes la oportunidad de conocer una persona nueva. Lo mejor es que esa persona será alguien muy distinto a cualquiera que hayas conocido antes. Añadiendo a la diversidad cultural mencionada anteriormente, al estar en una situación novedosa, diferente de la habitual endogamia de tu pueblo, estarás sujeto a una mayor facilidad para conocer personas nuevas cada día. Tendrás además casa en muchos sitios. Así no sólo si tienes un amigo holandés tendrás casa para tu futura visita a Amsterdan, ya sólo de España conocerás gente de todos lados y se te irán quitando los prejuicios (como el que yo tengo con los catalanes de que son un poquito agarradetes).

-Serás más espabilado: Decía mi compañero de la beca Jose que los Erasmus y estancias en el extranjero son la mili del siglo 21. Dejando para otra ocasión el tema de si se folla más (dependiendo de tus opciones sexuales la mili podría ser el paraiso), el hecho de verte solo en un país extranjero hace que le eches más huevos/ovarios a la vida. Tendrás que lidiar con papeleos en un idioma diferente del tuyo, tu madre ya no podrá mandarte los tápers con ricos guisos, tendrás que abrirte a nuevos grupos de amigos, la familia no estará siempre para ayudarte en tus problemas... Por suerte uno siempre puede encontrar amigos en los que confiar, pero yo quiero destacar que al haber volado del nido, al encontrarte en un entorno que no controlas, obtendrás la experiencia para desenvolverte en futuras situaciones complicadas de la vida.
-¿De dónde eres recluta?
-¡Señor, de Baza señor!
-¡En Baza sólo hay olivos y maricones! ¡Y yo no veo aceitunas! Así que ya sabemos qué eres.

-Verano fresco: Poco tardó la gente en mayo y junio para empezar a publicar quejas en Facebook sobre las altas temperaturas. Como ya comentara en otro artículo http://rechesporelmundo.com/index.php/listas/41-12-cosas-de-las-que-nos-quejamos-los-espanoles-en-el-extrajero el tiempo es el tema estrella de las quejas. Yo defiendo el verano británico como una excelente época del año. Si bien las lluvias se suelen dar a menudo, por contraparte dispones de más horas de luz que en España, además de que no pasarás esas noches agobiantes en la que te tienes que tumbar en el suelo de mármol para refrescarte. Con salir con una rebequilla tienes de sobra. Temperaturas de entre 10 y 20 grados, teniendo esos míticos días sueltos en los que el mercurio sube por encima de los 25. Suena como un clima ideal, y mientras tengas una cazadora con capucha, puedes sobrevivir bastante cómodo al verano guiri. Por supuesto echo de menos el tostarte al sol en la playa, pero hay que disfrutatar lo que tiene uno.

-Valorar cosas que ahora no tienes: He de admitir que me da bastante pereza tener que hablar con mis padres por Skype, y lo haré cada 3 semanas y algo. Pero cuando acabas uno lo aprecia. Todos hemos sido (o soys o vais a ser) adolescentes rebeldes que quieren independizarse de los papas, pero tras pasar meses sin la famila uno se da cuenta de cosas. Como de lo que tienen que penar las madres en nuestra cada vez menos sexista sociedad. Se da cuenta uno cuando tienes que hacerte la comida, planchar, limpiar... Luego, al visitar España en tus vacaciones sabrás identificar mejor quiénes son los mejores amigos, los que de verdad sacan su tiempo para estar contigo. Y también sabrás apreciar las pequeñas cosas de tu ciudad, haciendo turismo nostálgico paseando por sus calles.

-España está hecha un asco: El motivo por el que nos fuimos. Por muchas corruptelas, sinvergonzonerías y malas situaciones laborales que haya sigue siendo nuestro país. Siempre puedes volver, pero sencillamente todavía no es el momento. No sólo el aspecto económico echa peste, la televisión es un rollo del copón (aunque siendo honestos la tele de UK también es una bazofia), tenemos fúltbol por todos lados (esta es mi opinión personal por no ser muy futbolero) y según dónde vayas hay un deje de depresión por todo lo mencionado primeramente.

Total, que volver volveremos, pero todavía no es el momento. Además, recordad que en el fondo todos hemos elegido irnos de España. No estamos al nivel de los refugiados, nosotros tenemos un sitio al que volver si las cosas se ponen muy chungas. Aguantad un poco que ya tendremos tiempo de regresar. O no. Nunca se sabe.

Estereotipos de nacionalidades

No son pocos los estereotipos de nacionalidades que cualquiera que no haya viajado mucho puede tener habiendo absorbido imágenes de la tele y libros. Mejicanos con sombrero, rusos bebiendo vodka, esquimales pescando a través de un agujero en el hielo... Vengo entonces a desmentir o confirmar algunos tópicos de países.

-Españoles impuntuales: Empezamos con nuestra amada patria. Debo decir que los españoles somos bastante puntuales en el trabajo. Nos tomamos muy en serio el curro, así que la marca España está bien representada en el extranjero. Luego había un tópico de los alemanes, que son muy puntuales. Esto es bastante cierto. He llegado al trabajo algunas veces 10 minutos antes porque necesitaba comprobar algo (en verdad yo llego siempre a las 8 clavadas) y siempre están los alemanes primero. Sin embargo, debo decir que los españolitos somos bastante irresponsables a la hora de quedar con los amigos. La gente NUNCA llega a tiempo. Se debe usar cierta técnica para alentar a los impuntuales: decir que quedáis un determinado tiempo antes, según el margen de impuntualidad de la persona. Así, si la hora de quedar son las 9, tú dices las 8. Este método puede ser echado a perder si se queda por grupos de Whatsapp. Al final siempre hay un pringado que llega a la hora y le toca esperar solo. De todas maneras, tras varias quedadas se genera una especie de acuerdo colectivo inconsciente. Así, la gente siempre llegará 15 minutos tarde por norma, ya que será la hora a la que aparezcan los demás.

-Españoles vocingleros: Sí que nos gusta alzar la voz, pero esto es algo no sólo común a otros latinos, también es común a irlandeses y otros individuos que gusten de empinar el codo. De hecho puedo asegurar que los belfastianos superan de sobra el límite de decibelios para ser considerados jaleosos. Luego he podido escuchar en las discotecas que las muchachas tienen una especie de grito de apareamiento, algo como “huu huu, huu huu” (parecido a un búho) cuando la canción llega a su culmen. Es difícil explicar con palabras, pero los españolitos en Belfast quizá podrán coincidir conmigo y saber a lo que me refiero. También es común escuchar cánticos cuando cierran las discotecas, como el estribillo de Seven Nation Army de The White Stripes.

-Italianos que comen pasta: Totalmente confirmado. A pesar de que he podido comprobar que el espectro culinario de los italianinis consta de más platos que la pasta y la pizza, también he observado que prácticamente TODOS LOS DÍAS compañeros italianos del curro comen pasta. Sin embargo, es digno de admirar que los italianos hayan sabido exportar bien sus tópicos culinarios (pizza y pasta) a todo el mundo, siendo quizá la pizza la comida más famosa del mundo. He de añadir que a pesar de que la comida española no sea tan famosa , sí es más variada y de más calidad. La paella sería nuestro símbolo y no es que sea muy popular más allá de los guiris que visitan nuestra tierra. Sí que hay un puesto de paellas en Belfast, pero mi estimado amigo Alberto de las Paellas debe coincidir conmigo en que la pizza le da una paliza en cuanto a popularidad. Tu imagínate un Paella Hut o un Paella King. Simplemente no.

-Italianos que juntan las puntas de los dedos para hablar: Si bien es cierto que son bastante expresivos con la gesticulación, sólo he llegado ver a un par de italianos que hayan hecho lo de juntar los dedos (como las picadas de mi amigo Pancho de Baza, para quien tenga el dato). Así, en plan coña, se dice que si pones la mano de esa manera, no importa lo que digas, podrás hablar italiano. Edit: tras confirmarlo con una italiana del curro, parece ser que esto se usa para decir “¿Que dices?”, en plan, qué me estás contando.

-Alemanes sosos: Los españoles tenemos totalmente el estereotipo de los alemanes de las películas de la segunda guerra mundial. Soldados de raza aria de gran seriredad. Me voy a ahorrar la palabra con N. Total, que tenemos un concepto de que los alemanes no tienen sentido del humor, que son unos cuadriculados y tal. Pues es como todo, hay alemanes cachondos y alemanes rancios. Tanta variedad como personas hay en el mundo. Tengo un buen amigo alemán del curro que entra en el grupo de los graciosetes. Es el alma de la fiesta, no se calla ni debajo del agua. Le decimos de coña que no parece alemán. Aunque debo admitir que los alemanes sí son muy metódicos y programáticos. Por ejemplo, si abrimos nuestra línea de atención a las 8 (trabajamos en un call center) tendrás decenas de alemanes llamando a primera hora.

-Alemanes que al hablar suenan agresivos: Otra idea equivocada influenciada por las películas bélicas. El alemán puede ser un idioma bastante dulce, incluso hablado por un hombre. Pero es un gran descojone cuando los alemanes se ponen a renegar. En general, me descojono cuando oigo a cualquiera renegar excepto en inglés. Éstos están muy limitados, sólo con el fuck, bastard, fuck off, bloody hell, fuck de nuevo y poco más. No tienen clase para maldecir.


-Portuguesas con mucho vello: Hablo de pelo en los sobacos, bigotazo, pelillos en la nariz y poblado matojo de pelos en otras partes. Según mi limitado entendimiento de las mujeres, todas necesitan su mantenimiento via depilación. Sin embargo, se conoce cierta fama de peludas a nuestras vecinas de la península. A pesar de que no puedo constatar si tienen la selva del Amazonas o el desierto de Tabernas en el pubis, sí puedo decir que esto es un mito. Aquí en Belfast conozco algunas portuguesas que están de buen ver y van bastante rasuradas en su espectro visible. Terminemos este párrafo aún así con un #RancioFact: dónde hay pelo hay alegría.

-Irlandeses borrachos y alegres: Aplíquese en general a guiris. No tanto los ingleses que han votado por abandonar Europa si no más bien esos pelirrojos que visten de verde. Me declaro totalmente simpatizante de la causa irlandesa por encima de la inglesa. Vayamos pues con el tópico: los irlandeses caen bien, los ingleses no. Ya hablé en mi anterior entrada sobre el Brexit sobre el orgullo británico. Los irlandeses serían como los andaluces británicos (topicazo más al canto). Por norma general, yo los veo más abiertos, más humildes, más fiesteros. He aquí donde se ganan la fama de borrachos. Que no buen bebedores, porque tengo constancia gráfica de irlandeses que se ponen algo más que contentos con 4 copillas. Ciegos del nivel de estar tirados por los suelos, de tener que ser metidos en un taxi llevándolos agarrados al hombro y confiar que el taxista pueda arropar al chiquillo en su cama.

Bonus extra, tópicos de regiones de España

-Catalanes agarrados: He conocido varios catalanes aquí en Belfast, y si bien eran bastante buenas personas y me caían bien, por contraparte eran bastante peseteros. Aún a riesgo de que estos catalanes me lean, debo decir que hubo una chica que vendía muebles usados rebajados un par de pounds, teniendo además el atrevimiento de destacar que nos estaba haciendo un favor, que iban rebajados. Un ejemplo, una estantería del Ikea que vale allí 15 pounds vendida a 12. Aunque en verdad en el grupo de Españoles en Belfast se suceden a veces bastantes infamias de gente que se vuelve a España intentando vender cosas que a mí me daría vergüenza hasta de llevarlas a una charity. Debo añadir sin embargo que mis más allegados sabrán que yo algo de catalán también tengo.

-Andaluces gandules: Por favor, no confundir la afición a la siesta con la gandulería. A todo el mundo le entra una pájara después de comer que tiene que ser combatida con café o una buena siesta. Los andaluces optamos por la opción más sana.

Total, yo creo que la diversidad te hace ser más tolerante. Estar relacionándote con un círculo cerrado de personas no sólo hará tu vida aburrida y previsible, también te estarás perdiendo muchas facetas de la vida. Si eres de los que gritó “Italianos de mierda” en el reciente partido contra España, amigo mío, deberías replantearte tus prioridades.

12 cosas de las que nos quejamos los españoles en el extranjero

Darse a la queja fácil es algo muy español, tanto como el toro de Osborne o el dinero que hay en Suiza. Va implícito en el ADN ibérico, esa necesidad de expresar nuestro descontento respecto a cualquier cosa que no sea como estamos acostumbrados que sea. Si el ser humano es un animal de costumbres, el españolito es un animal de bellota. Insistente, de gran orgullo nacional y que difícilmente admitirá cosas mejorables en su cultura. Os traigo pues las 12 quejas que más he oído en mi entorno (españoles que viven en Belfast, Irlanda del Norte), aunque algunas pueden ser aplicables a cualquier español emigrante:


-El tiempo: Éste tema es, junto con la comida, la piedra angular del descontento español. Si estás en el norte de Europa, que hace frío. Si vas a un país tropical, que hace mucha calor (la calor, en femenino). El caso es renegar por el tiempo. Son luego estos individuos los que compartían en Facebook, cuando aún estaban en España, su hastío por el calor que hace en verano en la península. O las bajas temperaturas que hay invierno. En resumen, que estén donde estén, hay una inherente crítica al clima. Les sorprenderá saber a algunos españolitos belfastianos y en general inmigrantes en el norte de las Isla Británicas que estamos a la misma latitud que Canadá o los países escandinavos. También que las mínimas temperaturas en 2015 nunca bajaron de 0 grados en Belfast. Y sin embargo, casi siempre que he mirado el tiempo este invierno en mi pueblo hacía más frío que aquí. También hay unos exagerados que dicen que siempre llueve. Mientras escribo estas lineas no está cayendo ni una gota. Bien es cierto que generalmente está nublado, pero lo que es lluvia no sucede con tanta regularidad como algunos exagerados airéan en sus quejidos. En los últimos meses habré requerido coger el paraguas un par de veces y luego por la mañana para ir al trabajo en bici me habré puesto el chubasquero otras 3 ó 4 veces. Hay que verlo por el lado bueno. El verano belfastiano es muy suave, no llegando a temperaturas superiores a 25 (los veranos que ha hecho bueno como el de 2013) y éste se prevee ser similar según un artículo que han estado compartiendo en Facebook.
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-La comida: “La comida es una mierda”, dice el españolito medio al leer el menú de cualquier restaurante del extranjero. Luego te preguntas por qué hay un McDonald's en Granada y el mundo revienta del tirón. No puedes esperar que por 4 ó 5 pounds comas en condiciones. Te puedes arriesgar a tomar esos showarmas de 2x1 de cerca del Lavery's, a redimirte al inexorable destino de terminar en el Wether Spoon o estirarte el bolsillo de verdad e ir a un restaurante en condiciones, que haberlos haylos. Y si no te gusta la comida fuera o no quieres pagar, no me seas perro y ponte a cocinar. Los supermercados no están tan caros y si buscas bien puedes encontrar cosas raras aquí en Belfast como lentejas marrones (recomiendo una tienda en Ormeau Road cerca del Hatfield y casi en el río el super chino). Y admitidlo, siempre que volvéis de España traéis la maleta llena de ricas viandas.
-La gente es fea: Así de literal he oído las quejas. Lo que pasa es que las chicas españoles son de las más guapas del mundo (hablo por la parte que me toca) y el nivel está muy alto. Pero aún en Belfast hay una selección apañada. Esas pelirrojas exóticas, las rubias modelo, las morenas con ojos claros... Jóvenas atractivas allá donde miro. Bien es cierto que durante la noche realizan la insensatez de cubrir su tez con pringues varias, ocasionando estropicios dignos de Picasso. He aquí el problema, la gente de este país no sabe maquillarse. Luego se echan el fake tan (moreno falso), se pintan las cejas con plastidecor, se ponen las pestañas desmontables que parecen Mister Potato, los labios que parecen que les han picado una avispa, las uñas de plastiquete, esos sujetadores reforzados con titanio... Lo mismo que por la noche todos los gatos son pardos, una proporción de guiris son pardillas. Más sí que he podido contrastar que el sector masculino da que desear, tanto de noche como de día. Como decía una amiga mía, la barba es el maquillaje de los hombres. Y cualquiera puede comprobar las descompensaciones de parejas que hay por ahí.

-Se hace de noche muy pronto: En invierno, a las 4:30 de la tarde ya es noche cerrada. Desde luego, no es agradable salir de currar y que pienses que el día ya ha terminado. No en vano la tasa de suicidios crece en invierno en Irlanda del Norte. Lo bueno de esto, que te vas a casa pronto y así no haces gastos en bares. Luego viene el alter-ego de esta queja.

-El sol me despierta por la mañana: Ésto es un hecho del que yo mismo me he quejado. Es que en verano entra el sol por la ventana a las 4 de la mañana. Que lo mismo tienes que ir a currar al día siguiente que te pilla el sol estando de fiesta (ver siguiente punto sobre los bares). Y las persianas no es una cosa que abunde en la cultura británica. Así, la solución a este aspecto consiste en pillarse unas cortinas oscuras y a dormir a pierna suelta (preferiblemente no usar mascarillas para los ojos del Poundland). Eso sí, no sabéis lo que afecta al ánimo el hecho de que haya más hora de sol. En Junio no llega a ser noche cerrada. Así, en cuanto sale el sol, nos cunde mucho ir a tumbarnos al césped y a aprovecharlo también yendo de terrazas y cervecearnos.

-Cierran los bares pronto: Ya he comentado varias veces en mi blog este hecho. El caso es que a la larga es mejor. Sales antes de fiesta, te vas a casa antes y así puedes aprovechar el día siguiente. Y casi siempre suele haber un fiestero mayor que ofrece su casa para una after-party.

-Te quitan los platos y los vasos muy rápido: Cuando estás en un bar, les falta tiempo de quitarte la pinta, llegando a veces a contener un par de tragos. Que oye, no es mucho pero pagado está. El motivo de ésto, seguramente es que estén acostumbrados a que la gente sea una mangante y están al acecho. Peores cosas que vasos se han robado de bares.

http://www.dailymail.co.uk/sciencetech/article-2360155/Pubs-desperate-stop-customers-stealing-glasses-fit-INK-EXPLODING-security-tags.html

-No hablan español: Ésto es el acabose. Estás en un país que no es España ¡y la gente no habla español! Quien lo hubiera imaginado. Pues así es, es una queja bastante generalizada. Es verdad que hay veces que da un poco de pereza, pero yo por lo menos hace unos meses que me noto que no me da gandulería hablar en inglés. Eso cuando estoy rodeado de extranjeros. Cambian las tornas cuando estás en grupo de españolitos que seáis una decena y luego haya un pobre incauto que no habla español; y claro, siempre le toca a alguien pringar hablando inglés mientras los demás dan rienda suelta a la lengua de Cervantes, un idioma loable lo hable quien lo hable. Llamarémos a ésta víctima “el mártir ibérico de lengua de toro”.

-La gente es sucia: Comparando con varias culturas, no sólo la irlandesa, puedo afirmar que la mayoría de gente del mundo es un poquito cerda a la hora de la limpieza. Cosas como enjuagar los platos un poco con agua y jabón, barrer el salón con desgana una vez cada 2 meses o usar botellas vacías como decoración ya no por motivos estéticos si no por pereza. Estando en mi fiesta de cumpleaños, un irlandés y un portugués vieron el planning de limpieza que tenemos mis compañeras de piso y yo pegado en el frigo, y me preguntaron sorprendidos: ¿De verdad limpiáis semanalmente? ¡Increíble! No comments. Realmente para esta queja no se me ocurre una solución más que coger tú mismo los aperos de la limpieza y limpiar mierda ajena o irte a vivir con españoles que serán tan decentes como tú (espero).

-Todo es caro: Pues claro que todo es más caro. El poder adquisitivo es superior también. El salario mínimo de Reino Unido es casi el doble que el de España. Y los precios que veo en Belfast no te creas que son el doble que en España en muchas cosas. Si bien la verdura y en general comida importada se pasan de precio, todavía tienes alquileres aceptables y tecnología a un precio asequible. En el alcohol también es cierto que te funden a impuestos. Pero que no me vengáis con lamentaciones que si estáis sin pasta, currantes en el extranjero. Debo decir que vivo bastante a todo trapo (saliendo todos los fines de semana, comprando juegos de vez en cuando, pegándome viajes del copón como mi reciente visita a Nueva York...) y todavía estoy ahorrando bastante. Que fíjate yo, que hace 5 años decía, “yo con 1000 euros aquí en España sería el jefe”, y mi salario en Belfast es superior a eso.

-No ponen tapas: El hecho de poner tapas (o pinchos si eres del norte de España) tampoco es que sea algo común a la inmensa mayoría de bares españoles. En Granada sí que es algo muy típico y es cierto que por muy poco puedes cenar a base de tapas. Sin embargo, no es una norma en la península. Y de toda maneras, no os creáis que las tapas son gratis, que al final la estáis pagando junto con la cerveza. También puede ser que tengas mala suerte y llegues al bar cuando la cocina ya está cerrada y en vez de tapa te pongan unas pipas o unos kikos. Aún así, yo he llegado a comer de gratis en algunos bares de Belfast: en el Whites los viernes a las 8 dan muslitos de pollo y la última vez que fui al Parlour daban trozos de pizza. Y lo que no lo comes en tapas lo bebes en pintas. En mis últimas visitas a España los tubos se me han antojado pequeños. Y beberte una Guinness será siempre como merendar. También es que si la tapa no triunfa en Reino Unido será por algo (a los guiris les gusta pedirse su platazo grande y no quedarse con hambre con una tapa). De todas maneras, ya veréis como no os quejáis tanto cuando cojáis sandwiches gratis del puesto de los borrachos de cerca del Laverys (de las charitys).

-No hay enchufes en los servicios: Y así como ésta pueden salir cientos de mini quejas. A día de hoy las maquinillas de afeitar y cepillos de dientes eléctricos llevan una batería. Si acaso las chicas lo pueden pasar peor con las planchas del pelo y el secador, pero siempre estará vuestro cuarto.

Total, que no me seáis tan renegones y disfrutad de lo bueno que tenéis.

Agradecimientos al Alberto de las paellas por la idea original y a Dan y Eneko por sus aportaciones.

Test de españolidad en el extranjero

Si ya cientos de extranjeros en territorio ibérico se sometían a un test para solicitar la nacionalidad española, yo os propongo, amigos españolitos en el extranjero, a tomar este test. Tranquilos, no quedará patente nuestra incultura con preguntas incómodas que supuestamente son de cultura general como mencionar todas las provincias de una determinda comunidad autónoma (no os hagáis los listos que seguro que flaqueáis en Castilla y León si sois del sur o Andalucía si sois del norte).

Pues aquí vamos. Súmate +1 por cada respuesta que sea sí y otro más si cumples el extra del final de algunos párrafos.

-¿Alguna vez te has planteado montar un bar de tapas en la ciudad del extranjero donde vives?

Venga super cuñados, admitidlo, seguro que alguna vez habéis fantaseado con la idea de montar un bar de tapas pensando que de esa manera os forraríais. No os culpo, el restaurante medio de paises del norte de Europa da que desear. Por no hablar de cómo se echa de menos un platico con lo que sea cuando te estás bebiendo una pinta antes de cenar. Pero tened en cuenta siempre que la comida de aquí tiene que gustarle a los de aquí. Y tras ver a algunos guiris echarle ketchup a la paella, puedo aseguraros de que pueden llegar a apreciar más una hamburguesa del McDonalds que la paella de los domingos de tu madre. Súmate otro punto si sigues diciendo a diario que la comida del país en el que estás es una mierda.

-¿Te sigues echando la siesta?

Soy el único de mi empresa que se echa la siesta en el break de por la tarde. Algunas empresas japonesas obligan a sus trabajadores a echarse un rato en el escritorio. Echarse la siesta es la auténtica salud. Echar una cabezadilla puede resultar un poco contraproducente si es invierno en Irlanda, ya que anochece a las 4 y pico. Más te conviene acostarte ya del tirón. Súmate punto de españolito extra si cuando te levantas de la siesta se te ha caído la babilla.

-¿Sigues bebiendo cerveza rubia?

A mi las rubias me siguen gustando, aunque no soy mucho del culo (en verano se te queda el culo de los litros que parece meao de burra). Durante mi estancia en Belfast me he ido aficionando a las morenas, teniendo como máximo referente a la Guinness. ¿Realmente existe otra cerveza negra en condiciones? Pero dónde he encontrado un filón de sabores es en la cerveza tipo Ale, que incluye aromas que la hacen más variada y única. Como marca un poquito comercial tenemos Smithwicks pero luego hay cientos de cervezas artesanales que están consiguiendo que mi objetivo de tener un 6 pack (tableta de chocolate) esté cada día más lejos. La cerveza rubia está hecha para bebérsela en España cuando te caen goterones de sudor. Si además sigues haciendo calimocho súmate otro punto de españolito (y además réstale 10 años a tu edad).

-¿Más de la mitad de tus amigos son españoles?

Como decía la madre de mi ex-compañero de casa Víctor, los españoles con españolas y las españolas con españoles. Endogamia a saco. La pobre mujer tenía problemas de comunicación con su nuera autraliana. El caso es que el sábado tuve una fiesta en casa en el que el 95% de los asistentes eran españoles. Vivo con 2 españolas. Voy al gimnasio con uno de Jerez. La españolidad me acompaña siempre, aunque por suerte el hecho de trabajar con gente de todos lados me ha permitido tener encuentros un poco más internacionales. Pero eso sí, la gente sigue tendiendo a apiñarse por nacionalidades. En la cocina de mi empresa se juntan por mesas: la de los negros franceses, los italianinis, los jefes y allegados nativos, luego gente rancia sola comiendo mientras ven el móvil. Súmate 1 punto de españolito si las 2 últimas veces que has salido de fiesta nunca llegaste a hablar inglés (no cuenta cuando vas a pedir a la barra).

-¿Cenas y comes a hora española?

En esta santa casa siempre se ha comido a las 2 del mediodía, así que cuando tu madre te llame para comer, te quiero a la mesa enseguida o me saco la correa. En este aspecto yo me he guirificado bastante, pues me tomo el lunch (ojo, decir lunch quita puntos de españolismo) a las 1 y he llegado a tener épocas de comer a las 12. Eso sí, me enorgullezco de comer de los lunchs más ricos de la empresa, en el que me mantengo español: lentejorras, bocatas de jamón y queso, platos con chorizo como huevos a la flamenca, guisados varios... La cena guiri es a las 6-7 de la tarde. Tiene que cundirles cenar para que puedan ir a tajarse rápidamente. Bien es cierto que si cenas a esa hora luego cuando sales de fiesta estás esmayao otra vez al salir del bar. Súmate 1 punto más si en los restaurantes haces sobremesa de más de una hora con los platos ya vacíos.

-¿Estás al día de las noticias de España?

Durante mi estancia en España esta Navidad pude comprobar que las cosas siguen igual: corruptelas varias aún mencionando a Bárcenas en los titulares, los medios de derechas rajando de los podemitas, el PP diciendo que España va bien y cosas así. Y no hablemos del fútbol. 1 hora de informativo general y luego media hora de deportes, de los cuales 28 minutos son de fútbol y 20 sobre la vida privada de Messi y Cristiano. En verdad no tiene mucho mérito estar al día, pero lo cierto es que yo veo 0 tele. Espero que Jordi Hurtado siga vivo. Lo bueno de esto es que me quito de cosas como Gran Hermano, Sálvames, el Madrid-Barça y demás telemierder. Más 1 punto de españolismo si has montado una discusión sobre como resolver la crisis mientras te tomas una pinta en una taberna.

-¿Contestas al telefonillo de casa en español?

Cuando me llama al teléfono un número desconocido de UK, contesto con un "eh", en plan genérico, que no se sepa si es español o inglés. Pero al telefonillo de casa contesto con un ¿Sí?. Y si me apuras, te contesto con un ¿Quién pollas es? Se han dado casos en los que el interlocutor era en verdad de Belfast.

-¿Se te ocurren siempre palabras españolas antes que inglesas?

Tras haber estado en un país de habla inglesa jamás dejarás de usar la palabra aplicar para referirte a solicitar un empleo. Mis amigos del pueblo me decían que soy un flipao por usar palabras en inglés a la vez que hablas en español. Por ejemplo, no puedo evitar decir take away para comida para llevar, o pounds en vez de libras, homeless para gente sin techo... No tiene nada que ver con los modernos que dicen selfie, muffin, runner o pollas en ollas (female chickens in pots). Súmate 1 punto de españolito si alguna vez en tu vida llamaste emilio a los emails.

-¿Eres un poquito mangui?

La picaresca española. Ese término que me ha costado mucho traducir para explicarle a mis compañeros extranjeros. Cheeky es lo mejor que he encontrado. Lo de robar vasos de pintas parece ser algo común de todas las nacionalidades, ya que la cubertería de todas las casas en las que he vivido en Belfast contaban con piezas de cristalería de 568 mililitros cogidas de bares (para los de la Logse, esto es el volumen de una pinta). Yo no sé quienes serán los pringados que compran vasos de pintas en el Carrolls. Recientemente he visto como se llevaban botes de ketchup de un restaurante, así como otras mangancias que me han contado como mantas (hay bares aqui en Belfast que te dejan una manta para el frío de la calle mientras fumas), macetas y velas. Más 1 punto de españolito si alguna vez has robado una señal de tráfico o cono de carretera y lo has tenido en tu casa.

-¿Aún celebras fiestas españolas?

Yo canté el himno de Andalucía a viva voz el año pasado que me pilló el día de Andalucía en Oxford. El día de la Hispanidad se me olvidó pasear una cabra por Belfast pero aún aún así me parece que aún puntúo en ésta. Se puede compensar si luego has celebrado fiestas guiris, como ponerte tibio a Guinness en San Patrick, echar la dieta a tomar por culo en el Pancake Tuesday o si has llevado Christmas jumpers los días previos a Navidad. En verdad yo no sentiría nada si tuviera el día libre algunos bank holidays como el 12 de Julio (yo apenas recibo bank holidays pero tengo días libres a cambio que lo prefiero). Suma 1 punto más si tuviste que trabajar el día de Reyes y te entró nostalgia.

-¿Haces after party cuando cierran los bares?

No han sido poca las veces que he estado de fiesta on fire y ha dado la hora de cierre del pub, quedándote una sensación de vacío que nunca me ocurrió en España. Además te echan del club de una manera poco elegante. Casi me imagino a los porteros diciendo en español "A beber a vuestra puta casa, hombre ya". En lugar de ir a la cama que a estas alturas de la vida sería una decisión bastante sensata, algunas veces hemos tomado la malaventurada decisión de ir a casa de quien sea a seguir con la fiesta. Como he dicho varias veces, ser un cierra bares en Belfast no tiene ningún mérito.

-¿Te sigues bajando cosas piratas de internet?

El uso de Netflix está bastante generalizado en UK. Sin embargo, el catálogo siguie siendo escaso en algunas ocasiones, lo que nos empuja a veces a descargar pelis por torrent. No en vano España es el segundo país que más piratea después de China. Si luego véis que no traducen juegos al español no reneguéis. Más 1 punto extra de español si alguna vez te has bajado una porno por error y al final has terminado viéndola entera.

-¿Tomas café en lugar de té?

A parte de favorecer la relajación del esfínter, las propiedades espabiladores del café son bien conocidas por los españolitos. La cafetería media de Belfast te ofrece un café bastante rancio (y no hablemos de Starbucks). Por ello será que algunos aquí son adictos al té. La alemana que tengo al lado en el curro se bebe todos los días un termo entero de té. Luego es normal que haya overbooking en los servicios.

Súmate otro punto extra si sigues renegando a diario del tiempo que hace.

Vayamos con el recuento de puntos.

1-8 puntos: Te estás guirificando a pasos agigantados. Seguramente tu piel sea ya blanca como la leche. Pides que cierren las ventanas en el trabajo cuando hace sol porque te escandilas. Ya has llegado a soñar en inglés o el idioma del país en el que estés.

9-14 puntos: Tus raices españolas pesan, pero has sabido adaptarte al entorno. A pesar de que recuerdas con añoranza los guisados de tu madre y tomarte una tapa en una terraza al sol, puedes seguir sobreviviendo en el extranjero.

15-19 puntos: Aún encuentras molesto el tener que haber ido al extranjero “por afán aventurero” como decía aquella diputada del PP. Está bien mantener tu identidad, pero un pequeño cambio podría ayudarte en la integración en tu nuevo país.

20 - 24 puntos. Eres 100% ibérico. La alarma de tu móvil suena con el himno de España. Tienes la bandera rojigualda puesta en tu habitación. Eres el orgullo de la marca España en el extranjero.

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